“A los diputados les digo…”
Carta abierta a los “indignos” diputados que se quieren subir al tren de la justicia social que supimos conseguir y votan “por unanimidad” y “sin vergüenza” la desfinanciación de la obra social que forjamos: mantenemos y defendemos a los trabajadores de la administración pública provincial, que supimos conseguir y elegir. La verdad que, escuchando y leyendo las crónicas sobre la actuación de los “honrables diputados” (sic) chubutenses, me mueve a decirles: El trabajo “dignifica”, y eso lo aprendí en el “manual básico de justicia social”, que defendió y me educó mi padre, que me permitió formar una familia y conseguir un título, no como una prebenda sino como un servicio que me mueve a brindarlo a mis conciudadanos que me “bancaron” con mi educación superior pública y gratuita y procuré no solo seguir, sino aplicar “como doctrina política”. A esos “sujetos y objetos políticos apiñados corporativamente en la Legislatura” les digo: Dignidad es: cualidad del que se hace valer como persona, se comporta con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás y no deja que lo humillen ni degraden… y eso hago, y digo que: Precarizar: es consecuencia de usufructuar el esfuerzo ajeno y otorgar planes de empleo, becas o tercerizar el trabajo mediante el eufemismo de formar cooperativas y convertir en monotributistas a “obreros sin formación o instrucción” para lograr conseguir un ingreso económico y “perder la dignidad” de contar con cobertura social y/o un aporte jubilatorio (futuro) que sea adecuadamente administrado por el Estado. No es respetar la dignidad de la persona, con todos sus derechos y libertades en el presente y para el futuro usufructuando lo legalmente invertido. Nuestros honorables legisladores recién se acuerdan de legislar para “el futuro de ellos”. La precarización laboral nacional y popular: como significado político, se refiere a la inseguridad, incertidumbre y la falta de garantía de las condiciones socioeconómicas –en el plano laboral– de grupos sociales en términos específicos o generales. El término se hace conocido en los 80, aplicado a las consecuencias de la flexibilidad laboral en la vida cotidiana. La flexibilidad laboral es uno de los pilares del neoliberalismo, y esta forma de entender las relaciones en el trabajo se entiende como posfordismo. El proceso de precarización se expande conjuntamente con la avanzada del modelo económico neoliberal desde la década de los 80 y tuvo como inmediata consecuencia tres puntos fundamentales: • Pérdida de poder negociador de los sindicatos y trabajadores. • Caída generalizada de salarios y desprotección social progresiva. • Flexibilidad en los contratos empresariales con el fin de buscar optimización de ganancias y, en algunos casos, evasión de otros compromisos financieros. Heraldo Ruddy González DNI 5.471.578 Chubut
Heraldo Ruddy González DNI 5.471.578 Chubut