Abogada del asesino Acosta: “Me habló del sabor de la carne humana”
Mónica Chirivin reveló la conversación que tuvo con el imputado por matar a su madre y a su padrastro, en Pilar.
Parricidio de Pilar
La abogada de Leandro Acosta, imputado por el asesinato de su mamá Miryam Kowalczuk y su padrastro Ricardo Klein, reveló este jueves nuevos detalles del relato de su cliente sobre el parricidio de Pilar.
“Me dijo que la policía llegó justo, que él lo estaba preparando, creo que se refería a que estaba por lavar los restos”, contó Mónica Chirivín.
“En confianza me dijo ‘me comí un pedacito’, le pregunté si el sabor se parece al cebú, por preguntarle algo, y me dijo que no. Me indicó que era de la zona de la costilla que es donde hay poca grasa”, agregó.
Leandro Yamil Acosta fue derivado días atrás a una unidad psiquiátrica del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), donde permanecerá alojado esperando que se defina sus situación procesal y que se inicien las pericias psicológicas para determinar si, tal como dice su abogada, es inimputable.
“Él me contó que hubo canibalismo. Dice que se sintió tranquilo, que fue algo orgásmico”, explicó la abogada días atrás, quien aclaró que su defendido sufre “una patología muy severa”. Afirmó que el imputado “siente que fue agredido durante su infancia, que tuvo hechos traumáticos”, aunque, al momento de entrevistarlo, la abogada aclaró que “en ningún momento lloró o estuvo angustiado ni mucho menos”.
A los detalles de hoy, Chiriví había dicho que Leandro en un momento se le había acercado y en voz baja le había confesado: “Me comí un pedacito” en referencia a que había probado un trozo de carne humana. “Le seguí la conversación. Le pregunté qué gusto tenía y me contestó: “Es más rica que la carne de cerdo” y me mostró que el pedacito que probó era del torso, por debajo del pecho”.
Por orden del juez de Garantías 6 de Pilar, Nicolás Ceballos, Acosta (25) fue trasladado de la comisaría 4ta. de Pilar, en Manuel Alberti, a la Unidad 34 del SPB en Melchor Romero.
En su página web, el SPB explica que en dicha unidad “los internos alojados son los declarados inimputables” o “procesados en estudio a la espera del dictamen pericial psiquiátrico cuya internación haya dispuesto el juez competente”, como en el caso de Acosta.
Chirivin ha dicho que su cliente es “inimputable”, que no pudo comprender la criminalidad de sus actos.
El fiscal espera una serie de informes y pericias para comenzar a redactar el pedido de prisión preventiva para Acosta y Klein.
Un grupo interdisciplinario conformado por médicos, antropólogos y odontólogos forenses analizó el contenido de las 16 bolsas con desechos calcinados que fueron halladas en un descampado, ubicado a ocho cuadras de la casa de la callle Sarratea 2726 de Manuel Alberti, donde se cree que se cometieron los homicidios.
Los expertos volcaron el contenido de cada bolsa sobre bastidores tamizados y lograron separar una serie de restos óseos que parecen ser humanos.
Ahora esos fragmentos de huesos serán analizados en los laboratorios de La Plata para determinar científicamente si son humanos y si hay alguna forma de lograr su identificación a través de un examen de ADN u odontológico.
Además, hay un trozo de torso que fue hallado semicalcinado en la terraza de la vivienda y que los forenses ya concluyeron que sería femenino y del que ya se extrajeron muestras para determinar, a través de un ADN, si es de Kowalczuk, como se presume.
El fiscal Vaiani ya tiene acreditado por el trabajo de la Policía Científica que hay rastros de sangre y evidencias balísticas en la casa de la calle Sarratea.
Según la versión de la imputada Klein, el autor de los homicidio fue su hermanastro y pareja y ella colaboró con la limpieza. Además dijo que no lo denunció porque estaba amenazada.
Siempre según esa declaración, el crimen ocurrió alrededor de las 8.30 del 2 de septiembre, cuando los mellizos de 11 años, hijos de las víctimas y hermanastros de los imputados, no estaban en la casa porque Kowalczuk los había llevado al colegio.
La joven le contó al fiscal Vaiani que Acosta ejecutó a Klein padre de un tiro en la cabeza mientras dormía y a su madre de tres disparos cuando llegó del colegio y que luego se deshizo de los cuerpos haciendo varias fogatas.
El doble crimen se descubrió el 13 de este mes a la madrugada, cuando luego de una denuncia por paradero de uno de los hermanos de Klein -quien era albañil y se dedicaba a la recolección de cartones y residuos a gran escala-, la Policía allanó la casa y encontró restos humanos calcinados en un tacho de pintura en la terraza.
Además, se secuestraron 8.000 dólares que se creen pertenecían a las víctimas, una pistola calibre 9 milímetros que sería el arma homicida, una escopeta, un machete, tres hachas, dos palas y una horquilla.
La principal hipótesis del fiscal Vaiani es que se trató de un crimen motivado por el odio que los imputados le tenían a sus padres y que lo hicieron para quedarse con las propiedades.
Telam