Acumulación que propicia la desigualdad social

Redacción

Por Redacción

Inflación, pobreza e indigencia

MAGDALENA ODARDA (*)

Un estudio revela que el aumento de precios de los alimentos es una de las principales preocupaciones de la población de nuestro país en materia económica (1). Los datos fueron obtenidos mes a mes registrando la opinión de la población acerca de la situación económica actual y futura, así como la relación con el empleo, los ingresos y el consumo. De las 1.020 personas entrevistadas en mayo de este año en 26 ciudades respecto de cómo veían la situación seis meses hacia adelante, el 34% expresó en primer lugar la preocupación por la suba del precio de los alimentos y en segundo orden, la posible pérdida de trabajo (24%). El porcentaje restante se preocupó por gastos de salud y el costo de los servicios. Para el ciudadano común esto no es ninguna novedad; el aumento de los precios de bienes y servicios básicos –que llamamos inflación– es una preocupación real y tal proceso acelera gradualmente el deterioro del poder adquisitivo. La inflación representa un crecimiento constante en todos los rubros de los precios de los bienes y servicios a lo largo del tiempo en la economía. La causa de esto no parece ser fácil de definir pero, sin lugar a dudas, la actitud del gobierno nacional en nada ayuda a encontrar una solución de fondo a esta problemática. El ocultamiento de los índices reales a través de la manipulación de información del Indec muestra que el gobierno no está dispuesto a abordar en forma eficaz posibles soluciones. A su vez, el congelamiento de los precios parece ser una medida muy poco eficaz que sólo ayuda a contener momentáneamente; a esto se agrega el deficiente control del cumplimiento de los súper e hipermercados. Pero, sobre todo, se percibe la falta de un reconocimiento de la situación por parte del gobierno central y la puesta en marcha de soluciones sobre la base de datos confiables. Las estadísticas y estudios “no oficiales” muestran una marcada diferencia respecto de las cifras de inflación oficiales. Cuando para el Indec en lo que va del año los precios subieron un 3,8%, para las consultoras privadas ese valor supera el 23%. Mientras el gobierno dice que en mayo el aumento de los precios fue del 0,7%, ese mes la CGT opositora detectó una suba del proceso inflacionario que llegó al 1,78 % de acuerdo con la medición del Observatorio de Datos Económicos y Sociales de la central sindical, que recoge información en veinte ciudades de todo el país, pequeñas y grandes. Pobreza e indigencia Hay un gran número de argentinos que viven en situación de pobreza e indigencia, aunque este dato no es reconocido por las estadísticas oficiales y, por lo tanto, la política social oficial sólo pone parches precarios a una situación que debiera emprenderse con seriedad. Los índices que reconoce el gobierno nacional a través del Indec hablan de 2,2 millones de personas, mientras que el Observatorio de Datos Económicos y Sociales de la CGT opositora determinó a través de un estudio que la pobreza alcanza hoy al 27,2% de la población. Esta cifra es similar a la calculada por el Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que es del 26,9%. Estas proyecciones son cinco veces mayores que las del organismo oficial y, en el caso de la CGT opositora, se utilizó la misma metodología que el Indec en el relevamiento de productos y sus valores. Una tasa alta de empleo informal, la caída de la actividad económica y la inflación serían algunas de las causas de que 4,8 millones de chicos –es decir, casi cinco de cada diez chicos y adolescentes– vivan en hogares sin ingresos suficientes para adquirir todo lo que necesitan para la vida cotidiana. (2) Los planes sociales como la asignación universal por hijo mejoran la situación de los hogares más pobres –de otra manera los índices de pobreza o indigencia serían mayores– pero definitivamente no resuelven la situación de fondo. Por lo tanto, el Estado sigue en deuda con grandes sectores de la población vulnerable que se verían beneficiados con soluciones más reales, mayores y mejores oportunidades, igualdad ante los derechos y dignidad para las personas. Está visto que el gobierno no ha puesto freno a las rentas extraordinarias basadas en el dominio de los recursos naturales y el poder sobre algunos insumos imprescindibles y son estos sectores que con la lógica de la acumulación parecen manejar la economía del país, todo lo cual profundiza aún más la desigualdad social. (1) Índice general de expectativas económicas, junio 2013, Universidad Católica Argentina (2) http://www.lanacion.com.ar/1583960-la-pobreza-afecta-al-39-de-los-chicos-y-adolescentes (*) Legisladora rionegrina CC-ARI


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