Advierten que una planta depuradora afectará el río Epuyén
EPUYÉN (AEB).- La construcción de la planta de tratamiento de líquidos cloacales que se está terminando en esta localidad “es un decreto de muerte para el río Epuyén, tal como lo conocemos hasta ahora”, sentenció Lino Pizzolón, experto del Laboratorio de Ecología Acuática, de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Desde el Ministerio de Medio Ambiente chubutense argumentan que las plantas son “económica y ambientalmente sustentables” y que “han cumplido con los estudios de impacto ambiental, donde los vecinos han tenido oportunidad de expresarse. Es más, hemos tomado varias sugerencias formuladas para mejorar”. “De no construirse las obras –insistió un vocero–, el efecto sobre las cuencas sería peor, la contaminación de las napas va a llegar de todas maneras, aunque hay que contemplar las características de cada localidad en particular”. En cambio, a criterio de Pizzolón, es condicionante el hecho que la obra se haya levantado “a menos de 10 metros del río de la Mina, que tributa luego en el cauce principal algunos cientos de metros más abajo”. Advirtió enseguida que “las plantas que se vienen instalando en la región hacen sólo un tratamiento parcial de los líquidos cloacales”. Graficó en concreto que “el método primario retiene el material sólido en suspensión y el tratamiento secundario en el mejor de los casos (con plantas de carrizos), reduce la carga orgánica en un 80/90%; pero sólo retienen alrededor del 40/50% del fósforo y del nitrógeno. Y mucho menos en los primeros años de funcionamiento, cuando los carrizos aún no han completado su crecimiento”, valoró. En consecuencia, Pizzolón anticipó que “más bien pronto veremos todo el fondo cubierto de babas (algas) verdes o marrones de aspecto muy desagradable, con posibilidad de impactos (eutrofización) hasta en el lago Puelo. Este deterioro irá creciendo al aumentar el número de domicilios que se conecten a la red cloacal”. Con una inversión de más de 4 millones de pesos, emplazada a la vera de la Ruta Nacional 40, la planta de tratamiento de efluentes ya está en su etapa final de ejecución. Luego de su nacimiento en el lago homónimo, el río Epuyén atraviesa zonas pobladas de la Comarca Andina, como El Pedregoso, el casco urbano de El Hoyo, el barrio El Sauzal y el paraje El Desemboque, antes de desaguar precisamente en el espejo lacustre citado, ya dentro del Parque Nacional Lago Puelo. En abril del 2009, cuando se presentó el estudio de impacto ambiental, los únicos dos vecinos expositores (el ex intendente Jorge Caprano y el ambientalista Lucas Chiappe), habían coincidido en su preocupación sobre el destino final de los líquidos excedentes, con desagote al río de la Mina. Por entonces pidieron que se evalúe la posibilidad de aprovecharlos mediante un sistema de rebombeo para riego hacia la zona alta del pueblo.
EPUYÉN (AEB).- La construcción de la planta de tratamiento de líquidos cloacales que se está terminando en esta localidad “es un decreto de muerte para el río Epuyén, tal como lo conocemos hasta ahora”, sentenció Lino Pizzolón, experto del Laboratorio de Ecología Acuática, de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Desde el Ministerio de Medio Ambiente chubutense argumentan que las plantas son “económica y ambientalmente sustentables” y que “han cumplido con los estudios de impacto ambiental, donde los vecinos han tenido oportunidad de expresarse. Es más, hemos tomado varias sugerencias formuladas para mejorar”. “De no construirse las obras –insistió un vocero–, el efecto sobre las cuencas sería peor, la contaminación de las napas va a llegar de todas maneras, aunque hay que contemplar las características de cada localidad en particular”. En cambio, a criterio de Pizzolón, es condicionante el hecho que la obra se haya levantado “a menos de 10 metros del río de la Mina, que tributa luego en el cauce principal algunos cientos de metros más abajo”. Advirtió enseguida que “las plantas que se vienen instalando en la región hacen sólo un tratamiento parcial de los líquidos cloacales”. Graficó en concreto que “el método primario retiene el material sólido en suspensión y el tratamiento secundario en el mejor de los casos (con plantas de carrizos), reduce la carga orgánica en un 80/90%; pero sólo retienen alrededor del 40/50% del fósforo y del nitrógeno. Y mucho menos en los primeros años de funcionamiento, cuando los carrizos aún no han completado su crecimiento”, valoró. En consecuencia, Pizzolón anticipó que “más bien pronto veremos todo el fondo cubierto de babas (algas) verdes o marrones de aspecto muy desagradable, con posibilidad de impactos (eutrofización) hasta en el lago Puelo. Este deterioro irá creciendo al aumentar el número de domicilios que se conecten a la red cloacal”. Con una inversión de más de 4 millones de pesos, emplazada a la vera de la Ruta Nacional 40, la planta de tratamiento de efluentes ya está en su etapa final de ejecución. Luego de su nacimiento en el lago homónimo, el río Epuyén atraviesa zonas pobladas de la Comarca Andina, como El Pedregoso, el casco urbano de El Hoyo, el barrio El Sauzal y el paraje El Desemboque, antes de desaguar precisamente en el espejo lacustre citado, ya dentro del Parque Nacional Lago Puelo. En abril del 2009, cuando se presentó el estudio de impacto ambiental, los únicos dos vecinos expositores (el ex intendente Jorge Caprano y el ambientalista Lucas Chiappe), habían coincidido en su preocupación sobre el destino final de los líquidos excedentes, con desagote al río de la Mina. Por entonces pidieron que se evalúe la posibilidad de aprovecharlos mediante un sistema de rebombeo para riego hacia la zona alta del pueblo.
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