“Anhelo que esta acción sea resuelta con la anulación del contrato”
Al gobernador Alberto Weretilneck En forma respetuosa me dirijo a Ud. a fin de interiorizarlo sobre un nuevo y desafortunado hecho que se suma a lo que denominé “gobierno de Cinco Saltos, gestión cero” en una carta de lectores publicada el 3 de agosto por este diario y que fue noticia en los medios locales y en la sección Municipales del “Río Negro” el 13 y 14 del mismo mes. Me refiero a la golpiza y posterior amenaza de muerte efectuada al conductor radial Jorge Calcaterra, de FM Cinco Saltos, por parte de Carlos Humberto Ramírez. Este último (con domicilio en Centenario) fue contratado como coordinador –asesor del área de Prensa de la Municipalidad de Cinco Saltos– por la gestión de Liliana Alvarado, intendenta que accedió al cargo por el Frente Grande a pesar de su origen justicialista, traicionando su propia ideología y estructura partidaria, y que hoy, políticamente hablando, pertenece a la órbita de su propio riñón. El hecho, repudiado por todo el arco político y la sociedad saltense, sobrepasó todos los límites y felizmente ya se encuentra en la Justicia. Dicho accionar recuerda a la –tristemente célebre– época de la dictadura militar, donde se imponían con y por “la fuerza”, que no es otra cosa que “la razón de las bestias”. Se trata de personajes que no aceptan los disensos ni otra forma de pensar que no sea la impuesta por el poder de turno, correctivos éstos muy comunes para persuadir, intimidar y amenazar a todo aquel que se opone a nuestro pensamiento en contraposición con la libertad, que nos permite convivir con las verdaderas instituciones republicanas fruto de la democracia que tanto nos costó conseguir. Quiero apelar a la memoria de todos los argentinos que recuerdan con mucho dolor la época en que estos “correctivos” eran frecuentes, por cuanto de no detenerse estos modos de accionar podrían reeditarse hechos de connotaciones similares. Me pregunto si es exagerado pensar de esta manera y creo que no. ¿Por qué es verdaderamente preocupante este tipo de actitudes? En primer lugar, porque la historia nos condiciona a pensar de esta manera, porque podemos realizar un parangón con otros hechos similares, porque a diario asistimos a las lamentables y tristísimas noticias de violencias de todo tipo, en particular lo que llamamos “violencia de género”, que generalmente comienza con el maltrato psicológico y luego sobrevienen los golpes, que adquieren a diario mayor intensidad hasta llegar, a posteriori, a las amenazas de muerte y su consumación. Tomando a Mendel en su análisis sobre el problema de la autoridad, al establecer una relación entre ésta y la fuerza el autor plantea que “la autoridad, máscara falsificadora de la violencia, sólo conserva su poder de ilusión –que se renueva sin cesar– entre dos manifestaciones de fuerza”. Aquí Mendel desarrolla muchos ejemplos al respecto. Desde la función pública, desde el simple ser ciudadanos, como sujetos sociales que somos deberíamos repensar la problemática y, tomando las palabras del autor, “realizar un acercamiento reflexivo al fenómeno del conflicto, a su función y valor eventuales, a su devenir, a su superación e inevitable renacimiento bajo nuevas formas tan cambiantes como la propia vida”. Lo dicho resulta inviable si no cambiamos, entre otras cosas, nuestra forma de comunicamos, si no aceptamos el disenso, si no establecemos como prioridad la lucha contra la corrupción, la recuperación de la institucionalidad y la transparencia, si no priorizamos los valores que forman parte de la identidad colectiva y posibilitan una convivencia en armonía. Anhelo fervientemente que esta desafortunada acción, además de ser dirimida como corresponde en el ámbito de la Justicia, sea resuelta en el ámbito municipal con la anulación de dicho contrato. De no ser así, habremos generado una matriz, una huella en la memoria popular, y seguramente muchos políticos sufrirán, por efecto dominó, este pesado chaleco de plomo llamado “gestión Liliana Alvarado”. Silvano Giacolla Caruso, DNI 8.119.343 Cinco Saltos
Silvano Giacolla Caruso, DNI 8.119.343 Cinco Saltos