Aprovechar residuos de la cerveza para alimentar ovinos

Por su alto valor proteico, el bagazo podría ser aprovechado como suplemento animal. Se evalúan alternativas de secado para que sea rentable para las cervecerías industriales.





Por Diego García y Javier Ferrari (INTA Bariloche)

Formado por granos de cebada, el bagazo es el residuo que se genera en el proceso de maceración y filtrado en la elaboración de cervezas y representa un problema cuando estos se acumulan como desperdicios. Desde el INTA Bariloche realizaron ensayos para secar ese subproducto con alto valor energético e incorporarlo a la dieta de ovinos.

Javier Ferrari –especialista del INTA Bariloche– destacó al bagazo de cebada cervecera como “una alternativa para alimentar el ganado con esta fuente de forraje por secado y pelletizado con un alto valor nutricional y bajo costo, además de contener más fósforo y proteína bruta que los henos de alfalfa”.

Para difundir su uso como suplemento forrajero, se realizó una experiencia de suplementación de ovinos en un campo cercano a la localidad de Pilcaniyeu, en la cual se secaron cerca de 400 kg de bagazo y se obtuvieron 100 kg de bagazo seco que se suministró como suplemento –medio kilo diario por animal durante un mes– después de la esquila preparto. En esa oportunidad el secado se realizó a 60 º C durante 48 horas y una fracción fue pelletizada.

Por cada metro cúbico de bagazo el 75% es agua.

Según Ferrari, en esa experiencia el bagazo fue consumido sin inconvenientes por los animales y se demostró que las ovejas alcanzaron un muy buen estado corporal. De acuerdo con el especialista esto se debe a que los subproductos de la industria cervecera son muy palatables y ricos en proteína de degradabilidad intermedia.

El bagazo de cerveza es la pasta húmeda que resulta del proceso de maceración y filtrado. Se trata de un residuo orgánico muy valioso ya que es de excelente calidad con un 19 % de proteína y 2.0 Mcal kgMS-1 de energía metabolizable. La industria cervecera lo produce en grandes cantidades, aunque el alto contenido de humedad con el que sale de la cocción de cerveza (75%) es la principal limitante en su utilización a gran escala.

La densidad aparente de un material es una propiedad fundamental para el determinar el costo del transporte y el almacenamiento. En el caso del bagazo es necesario optar por algún método de secado, ya que por cada metro cúbico de bagazo el 75% es agua y al eliminar esa humedad el volumen se reduce casi en un 30 % y es posible acopiarlo sin ningún inconveniente. Al pelletizarlo su volumen también disminuye y agrega la ventaja de mejorar la manipulación del material. Sin embargo, es factible consumirlo seco sin pelletizar porque probablemente no todas las fábricas de cervezas estén interesadas en sumar ese proceso.

El bagazo fue consumido sin inconvenientes por los animales y se demostró que las ovejas alcanzaron un muy buen estado corporal.

“Las cervecerías industriales pueden realizar el secado y venderlo para recuperar el costo de esa operación. Si bien para la fábrica de cerveza, el secado significa un costo adicional, debe considerarse el ahorro en la manipulación posterior del bagazo”, señaló Ferrari.

Hay distintas opciones de tratamiento del bagazo, entre las que se incluyen los túneles de secado por aire frío para pellets que, si bien no son suficientes para secar aquel material, se pueden fabricar con fuentes de calor a gas o electricidad para optimizar el proceso. Otra alternativa son los hornos rotativos, como los utilizados para desactivar soja, ya que los granos de soja no pueden ser consumidos directamente, sino que deben ser calentados o tostados para desnaturalizar un inhibidor de la enzima tripsina que es indispensable para la digestión de las proteínas. En este caso, deberían emplearse separadores de sólidos y efluentes como tratamiento previo para bajar la humedad antes de la entrada a la secadora.

En referencia al potencial de este subproducto en la región, Ferrari aseguró que “su uso contribuirá al objetivo fundamental de aumentar la oferta forrajera a nivel local con un suplemento de calidad”. Asimismo, el equipo de investigación del INTA continúa la búsqueda de secadoras que permitan obtener bagazo seco para replicar la experiencia en campos de productores con ganado caprino, ovino, vacuno y equino en el área de influencia de la EEA Bariloche y en la Línea Sur, para lo cual explorarán la posibilidad de utilizar el Tren Patagónico como medio de transporte de los materiales.


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