Aprovecharon una excavación mal tapada
El túnel de 32 metros de largo descubierto el pasado 22 de octubre sólo fue tapado en los primeros metros de ambos extremos: en el baño de la celda 8 del Pabellón 4 y en la calle interna que da al murallón. La tarea la hizo a modo de colaboración la empresa que realiza las obras de reparación en el Penal 2, detalló el oficial Martínez. Todo el tramo central de la excavación quedó hueca y los presos que organizaron la fuga de ayer lo sabían. Entre ellos, cabe aclarar, estuvieron algunos de los que habían participado del frustrado escape 10 días atrás. Así, abrieron una nueva boca en la celda 7 del mismo pabellón y excavaron unos siete metros hasta “empalmar” un túnel con el otro. Con la mitad del trabajo avanzado, continuaron sacando arena para esquivar el tapón de la vieja salida y avanzaron por debajo de los cimientos del murallón perimetral, alargando unos cinco metros más el viejo pasadizo. Salieron entre la muralla y el alambre tejido que rodea todo el predio. Sin problemas lo doblaron y saltaron hacia la calle, donde los esperaban sus cómplices para huir. Los hombres que escaparon ayer en Roca y Viedma elevaron el número de evadidos a 37 en lo que va del año. La sumatoria corresponde a casos que tomaron estado público y no contempla a quienes no regresaron de salidas transitorias, por lo que podrían ser varios más. El 15 de enero huyeron dos presos del penal de Choele Choel; luego uno de Roca y a fin de mes cuatro más de Cipolletti. El 10 de febrero escaparon dos hombres de la Comisaría 24° de Cipolletti y el 14 un interno de la cárcel de El Treinta. Uno más huyó de ahí el 16 de junio. El 18 de agosto hubo una fuga en el ex Maruchito de Roca y el 10 de septiembre escaparon dos de la Comisaría Tercera. El 14 de septiembre se fugó un preso en la Comisaría 22º de Cervantes; el 18 uno del penal de Viedma y el 17 huyeron 6 del penal de Cipolletti.