Apuesta a politizar el caso está funcionando

Redacción

Por Redacción

Análisis

¿Que ocurrirá con el fundador de WikiLeaks, Julian Assange? Más que respuestas, su alocución desde la embajada ecuatoriana de Londres generó aún más especulaciones. Pero pudo leerse entre líneas algo de lo que el fundador de WikiLeaks pretende hacer en los próximos días y semanas. Evidentemente se propone ejercer la mayor presión diplomática posible, con ayuda de su abogado, el ex juez español Baltasar Garzón, y del gobierno ecuatoriano. Hasta ahora ya consiguió mantener diplomáticamente ocupados a cinco países: Ecuador, Estados Unidos, Suecia, Reino Unido y su Australia natal. La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) apoyó su caso y el tema también será abordado en Washington por la OEA el próximo viernes. Así, el caso del australiano ha pasado de ser judicial a político. Y a favor del entorno de Assange podría jugar la torpeza diplomática de Reino Unido al amenazar con entrar en la embajada de Ecuador. En realidad, Suecia es el único que puede hacer algo. Desde hace semanas se intenta conseguir un acuerdo con los escandinavos. Como que se presten a interrogar a Assange en Londres o le garanticen que no será entregado a EE. UU., su mayor temor. Pero Estocolmo no se movió por ahora ni un milímetro de sus posiciones. La forma en que se realizaron las acusaciones contra Assange en 2010 arroja algunas preguntas. Hasta ahora ni siquiera hay una demanda judicial. Pero por otro lado, le correspondería a Assange aclarar las preguntas planteadas. El australiano niega el abuso de dos jóvenes suecas, pero colabora poco para esclarecerlo. ¿Cuánto se prolongará el “thriller”? Por ahora nadie puede predecirlo. (DPA)


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