Aquellas dos niñas que jugaban juntas en la base aérea de Antofagasta



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AP(Foto: Matthei y su familia vivían frente a los Bachelet. El golpe marcó un quiebre en sus vidas. )

La exmandataria socialista Michelle Bachelet y la exministra del Trabajo Evelyn Matthei compartieron en su infancia juegos de niñas en la base militar donde sus familias vivían. Casi 55 años después, ambas se enfrentarán en una inédita segunda vuelta el próximo 15 de diciembre, cuando por primera vez dos mujeres se midan en un balotaje en Chile, con proyectos diametralmente distintos y una historia trágica común que tiene a sus padres como protagonistas. Bachelet, de 62 años, se impuso a Matthei, su vecina de la infancia, por un 46% de los votos la primera vuelta de este domingo frente a un 25% de la candidata derechista, de 60 años, a la que las encuestas previas le daban 10 puntos menos. Cuando Michelle Bachelet tenía seis años y Evelyn cuatro, paseaban juntas en bicicleta por la base aérea de Cerro Moreno, en la ciudad de Antofagasta, en el norte de Chile. Sus familias vivían casi al frente y sus padres eran muy buenos amigos, pero el golpe de Estado que instauró la dictadura de Augusto Pinochet, en 1973, le dio un tumbo a sus vidas. Alberto Bachelet fue apresado ese mismo día y torturado hasta la muerte por mantenerse fiel al gobierno del derrocado Salvador Allende. Fernando Matthei era el encargado del lugar donde estuvo detenido y luego formó parte de la junta militar del régimen. La carrera presidencial chilena tiene “estos componentes tan dramáticos e increíbles, como el que dos niñas que jugaron juntas en los años 50 después estén convertidas en candidatas en bandos opuestos”, dice a la AFP la periodista Rocío Montes, coautora del libro ‘Hijas de General’, que profundiza sobre la historia que cruza a ambas candidatas. “Alguien decía que uno de los grandes misterios de la política chilena es ver si esto es casual o producto de la historia”, agrega la autora. Bachelet y Matthei no fueron grandes amigas como sí lo llegaron a ser sus padres, quienes compartían su gusto por la música y el deporte. “Nos sorprendimos al darnos cuenta que no solamente eran conocidos dentro de la Fuerza Aérea, no solamente eran amigos, sino que los mejores amigos dentro de la institución”, agrega Montes.


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Aquellas dos niñas que jugaban juntas en la base aérea de Antofagasta