Argentum
¡Qué oportunidad perdida! En el preciso momento en que todo el Planeta mira hacia el Sur, a nuestra Argentina, con la esperanza de que un país humilde con serias dificultades socioeconómicas pueda lograr el milagro de unir a un mundo inseguro y desesperanzado, ponemos en escena para los mandatarios extranjeros un show patriotero y egocéntrico, que como broche final se cierra con el grito sagrado “Argentina, Argentina”. Sólo faltaban los seres alados vistiendo la camiseta de Boca para hacerla completa. Eso si, a diferencia de Macron, que se cree canchero mezclándose y hablando sonriente con la gente por la calle, nuestro presidente demostró que es un argentino que siente y sabe llorar lo que siente… aunque ¿sería de emoción que lloraba, como reportaron los diarios oficialistas, o es que tuvo una premonición del resultado del partido del 8 de diciembre en España?
Leonardo Peusner
DNI 571871
Ponemos en escena para los mandatarios extranjeros un show patriotero y egocéntrico, que se cierra con el grito sagrado “Argentina, Argentina.”
Datos
- Ponemos en escena para los mandatarios extranjeros un show patriotero y egocéntrico, que se cierra con el grito sagrado “Argentina, Argentina.”