Adiós a las alacenas clásicas: así es la cocina de Rocío Marengo y Eduardo Fort que apuesta por la nueva tendencia
La cocina de Rocío Marengo y Eduardo Fort refleja un cambio que gana cada vez más terreno en diseño de interiores. De dónde surge esta tendencia, por qué se volvió furor y cuáles son sus ventajas.
Las cocinas dejaron de ser un espacio meramente funcional para convertirse en el corazón estético del hogar. Y en esa transformación, hay una tendencia que pisa fuerte: los estantes abiertos. En la casa de Rocío Marengo y Eduardo Fort, este recurso deco ya reemplaza a las clásicas alacenas cerradas y confirma que el diseño de interiores también evoluciona. Minimalista, práctica y visualmente más liviana, esta moda redefine cómo se organiza y se exhibe la cocina.
La nueva tendencia en cocina: qué son los estantes abiertos y por qué reemplazan a las alacenas
Los estantes abiertos consisten en repisas —generalmente de madera, hierro o materiales laqueados— que sustituyen los tradicionales muebles superiores con puertas. En lugar de ocultar la vajilla, los utensilios y los frascos, los exhiben como parte de la decoración.
Esta tendencia se consolidó en la última década impulsada por el estilo escandinavo y el diseño industrial, donde prima la funcionalidad, la luz natural y la estética despojada. Plataformas como Pinterest e Instagram terminaron de masificar la idea: la cocina ya no se esconde, se muestra.
En el caso de Marengo y Fort, los estantes abiertos aportan ligereza visual y combinan con una paleta neutra, mesada de granito y detalles en madera clara, logrando un equilibrio entre modernidad y calidez.

El concepto nace en las cocinas nórdicas, donde el espacio reducido obligó a pensar soluciones más livianas y prácticas. Luego fue adoptado por el estilo farmhouse estadounidense y el diseño contemporáneo urbano.
La clave está en tres pilares: Funcionalidad real, estética minimalista y sensación de amplitud. En lugar de bloques pesados que “cierran” el ambiente, los estantes permiten que la pared respire y que la luz circule mejor.
La tendencia no es solo estética. También tiene beneficios concretos: Mayor sensación de amplitud, al eliminar puertas y estructuras voluminosas, la cocina se percibe más grande y luminosa. Además de organización visible y práctica.
Todo queda al alcance de la mano. Ideal para quienes usan la cocina a diario y buscan practicidad. Los objetos pasan a formar parte del diseño: frascos de vidrio, vajilla blanca, utensilios de colores suaves o piezas de cerámica artesanal.
La elección de estantes abiertos en la cocina de Rocío Marengo y Eduardo Fort no es casual. Responde a una lógica contemporánea, la cocina es hoy un espacio social, visible y compartido. Adiós a las alacenas clásicas que cerraban el ambiente. La nueva tendencia deco apuesta por mostrar, simplificar y aligerar.