Luisina y el boom de su «Casa Granero»: cómo construyó en 4 meses su hogar en un paraíso rural de la Patagonia
Con solo 50 m², la vivienda ubicada en Choele Choel es furor en las redes: el video se acerca a las 300 mil reproducciones en una semana y despertó una ola de consultas por su diseño. Los secretos del proyecto de la arquitecta que cumplió el sueño de construir su propia casa y el dato que todos le preguntan: cuánto le costó.

La mañana del 10 de diciembre de 2024, un camión proveniente de La Pampa desembarcó en una antigua chacra loteada a la vera del río Negro, en Choele Choel. Cinco días después, la estructura cruda de un galpón de chapa se recortaba en el horizonte rural del Valle Medio, al norte de la Patagonia.
Esa armadura metálica había sido trasladada hasta allí para convertirse, en apenas cuatro meses, en un refugio cálido y de bajo mantenimiento para la arquitecta Luisina Parola y su pareja. El plan original era pasar allí los fines de semana, probar si se adaptaban a esa vida de campo.

La mañana del 23 de marzo de 2025, se despertaron por primera vez en “Los Búhos”, el nombre con el que bautizaron a su lote en “Los Cisnes”, un emprendimiento con terrenos de al menos media hectárea en el que ya se afincaron cuatro familias.
Luisina recuerda cada detalle de aquellos primeros amaneceres, el sonido del carreteo de las gallaretas hasta levantar vuelo, la elegancia de los flamencos recién llegados a la laguna natural y la silueta lejana de una garza mora sobre los olivillos. Poco después, un zorrito curioso empezó a merodear la casa por las noches.


La adrenalina de una obra a contrarreloj empezaba a transformarse en una rutina difícil de dejar, aun con tanto por hacer. Pronto lo decidieron: la mudanza sería definitiva.
Obras como esa, nacidas del deseo de conectar con la naturaleza de forma rápida y eficiente luego de la pandemia, apasionan a esta arquitecta de 35 años nacida en Luis Beltrán, a unos siete kilómetros de Choele Choel.
Recibida en la Universidad Nacional de La Plata en 2014, su primer trabajo fue en el área de infraestructura de Trenes Argentinos, en Buenos Aires, donde permaneció siete años. En 2021 decidió armar las valijas y volver al sur, convocada para diseñar un parque público en Choele Choel. Luego se sumó al área de Planificación y Ambiente de la municipalidad, que hoy lidera.
El desafío de construir una «Casa Granero» en cuatro meses
Hoy hay cuatro ejes en la vida profesional de Luisina: el urbanismo, la arquitectura, un posgrado en Planificación del Paisaje en la UBA y una capacitación en Feng Shui y su aura energética.
Toda esa formación encuentra la manera de complementarse en “Los Búhos”, un proyecto inspirado en el estilo Barnhouse nacido en Europa, de techos a dos aguas altos, plantas abiertas, grandes ventanales y el uso de materiales como madera y metal.



“Este tipo de vivienda, basado en la arquitectura de antiguos graneros rurales, se caracteriza por su forma simple, materiales honestos, eficiencia energética y una estética que combina lo rústico con lo contemporáneo”, explica la arquitecta.
El punto de partida fue resolver rápido, con un presupuesto inferior al de los módulos premium, sin resignar calidad ni confort. Frente a ese desafío, Luisina eligió una solución simple y efectiva: “Construir un galpón y revestirlo”.
La vivienda cuenta con 50 m2 cubiertos y una gran galería de 40 m2 que funciona como el corazón de la vida diaria. Orientada al norte, la casa aprovecha los recursos pasivos para climatizarse: un alero diseñado al detalle tapa el sol abrasador del verano pero permite el ingreso total de la luz durante el invierno para disfrutar de la calefacción natural.


La chapa fue elegida como revestimiento exterior por su estética asociada a las nuevas formas de habitar, pero también por sus ventajas funcionales. Es económica, compatible con sistemas en seco y, una vez colocada, casi no requiere mantenimiento, detalla la arquitecta.
El desafío de los servicios
El loteo, emplazado en una fracción de una hectárea donde un meandro del río Negro regula el pulso del agua, presentaba un desafío mayor: la falta de servicios tradicionales.
El equipo de albañiles y durleros locales tuvo que resolver desde las bases un terreno cubierto de olivillos. Se generaron los accesos para los camiones, se realizó un tendido eléctrico de 200 metros, se ejecutó la perforación para la captación de agua de pozo y se instaló un sistema de tratamiento de residuos mediante biodigestores.


Puertas adentro, el confort se resolvió con lana de vidrio de alta densidad para la aislación acústica y térmica, terminaciones de porcelanato en el baño, griferías de primera línea y aberturas de aluminio con doble vidriado hermético (DVH). El piso, a tono con la onda rústica, es de cemento alisado. Lo que comenzó como un experimento a corto plazo para saber cómo se sentían los fines de semana en un entorno rural se convirtió en su hogar.
Hoy, el loft campero les queda chico y la pareja ya planifica una ampliación, con otro granero conectado al primero por una estructura vidriada. Así, uno quedaría para la vida social y el otra para la privada. “Trabajamos cada detalle para convertirlo en un espacio cálido, moderno y funcional, sin perder la esencia rústica del lugar”, dice Luisina.
El efecto en las redes
Hace apenas unos días, la arquitecta publicó en su cuenta de Instagram un video que mostraba el proceso de la construcción.


A juzgar por la repercusión (cerca de 300 mil visualizaciones y más de 250 mensajes) hay un mercado latente para casas como la que construyó.
Al interés que generó que el proyecto haya sido resuelto en cuatro meses, se sumó una pregunta que se repitió en la mayoría de las consultas: cuánto le costó.
La hora de la verdad: ¿Cuánto cuesta el metro cuadrado?
La arquitecta comparte aquí la respuesta es: 1.200 dólares el metro cuadrado, una cifra competitiva si se considera que el valor final incluyó las obras de infraestructura de servicios, desmonte, caminos y materiales de alta gama.

¿Contenta con el resultado final? “Fue una experiencia profundamente valiosa, tanto en lo técnico como en lo personal”, dice la arquitecta. Y agrega, ahora que le llegan mensajes desde distantos puntos del país: “Este modelo de vivienda no solo responde a un deseo personal de ir a vivir a la naturaleza de forma rápida y eficiente, evitando tiempos, costos y problemas de la construcción tradicional, sino que también puede ser aplicado en contextos rurales o urbanos, adaptándose a diferentes realidades».
Contacto:
@estudio.semilla
arqmlparola@gmail.com

La mañana del 10 de diciembre de 2024, un camión proveniente de La Pampa desembarcó en una antigua chacra loteada a la vera del río Negro, en Choele Choel. Cinco días después, la estructura cruda de un galpón de chapa se recortaba en el horizonte rural del Valle Medio, al norte de la Patagonia.
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