«Lujo y confort»: así es el refugio sensorial en el que Florencia Peña transformó su habitación

¿El fin de los espacios vacíos? La actriz le dijo "chau" al minimalismo y entró en obra para adaptar su hogar a la tendencia que manda este año. Del vestidor tipo vitrina a los detalles en dorado y rosa empolvado, conocé los secretos de la remodelación que prioriza la emoción y el placer de habitar.

Redacción

Por Redacción

Durante años, el blanco absoluto y los espacios vacíos fueron la norma. Pero este otoño de 2026, la tendencia dictó un cambio de rumbo: el «lujo sensorial» llegó para desplazar la frialdad clínica del minimalismo. Florencia Peña no solo leyó el cambio de época, sino que decidió entrar en obra y transformar su hogar en un manifiesto de esta nueva estética que prioriza la emoción, el confort y el impacto visual.

La actriz dejó atrás los ambientes despojados para apostar por una puesta en escena cuidada, donde cada rincón cuenta una historia a través de texturas, metales y una iluminación dramática.


El fin de lo monocromo: texturas y acentos dorados en el refugio de Florencia Peña


La casa de Flor Peña ya no se habita, se experimenta. El diseño actual se apoya en tres pilares que rompen con la austeridad anterior:

  • Paleta con carácter: sobre bases de grises suaves y nude, aparecen acentos dorados y textiles mullidos que elevan la temperatura visual de los ambientes.
  • Dormitorio escenográfico: el cuarto principal se convirtió en un «refugio de lujo» con respaldos geométricos, detalles metálicos y una banqueta en rosa empolvado que es puro diseño 2026.
  • Iluminación de clima: se terminó la luz blanca uniforme; ahora la arquitectura se realza con luces perimetrales que crean sombras y profundidad.

El vestidor «vitrina»: cuando el orden es arte


Uno de los puntos más altos de la remodelación es el vestidor de alta gama. Siguiendo la lógica de las grandes ferias de diseño como Casa FOA:

  1. Perfilería oscura y vidrio: Las puertas vidriadas permiten que la ropa sea parte de la decoración.
  2. Exhibición: El espacio dejó de ser un lugar de guardado para ser una «boutique personal» que se recorre y se disfruta.
Ejemplo de Casa FOA.

La tendencia responde a una necesidad clara: transformar la casa en un verdadero refugio. Los objetos decorativos recuperaron su rol narrativo. Almohadones, lámparas y arte ya no son accesorios, son los protagonistas de un diseño que busca reflejar identidad e historia en lugar de parecer un catálogo despersonalizado.


Durante años, el blanco absoluto y los espacios vacíos fueron la norma. Pero este otoño de 2026, la tendencia dictó un cambio de rumbo: el "lujo sensorial" llegó para desplazar la frialdad clínica del minimalismo. Florencia Peña no solo leyó el cambio de época, sino que decidió entrar en obra y transformar su hogar en un manifiesto de esta nueva estética que prioriza la emoción, el confort y el impacto visual.

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