Hito en la medicina de Neuquén: el impactante operativo para trasladar a una mujer con «corazón artificial»
Tras un rápido deterioro por miocardiopatía no compactada, una paciente de 35 años fue derivada desde la Clínica Pasteur hacia Buenos Aires en un avión sanitario equipado con tecnología ECMO (Oxigenación por Membrana Extracorpórea). El procedimiento, inédito para la provincia de Neuquén, requirió un protocolo de "margen de error cero" con simulacros previos.
La Clínica Pasteur «se paraliza» para poner el foco en el traslado crítico de altísima complejidad de una mujer de 35 años conectada a ECMO, que necesita un trasplante de corazón. Antes de que el avión sanitario parta desde el aeropuerto de Neuquén hacia Buenos Aires, el equipo repasa la checklist. «Hay que revisar cómo está la paciente, si tenemos los materiales, a dónde vamos a ir, si está la otra ambulancia coordinada”, enumera el cardiólogo, Martín Carballo. Un imprevisto puede ser mortal. «Cualquier cosa que se desprenda, se apague, puede poner en riesgo la vida del paciente», insiste el intensivista, Lucio Espinoza.
El operativo se concretó este martes luego de que una paciente con una miocardiopatía no compactada, una cardiopatía congénita en la que las fibras del músculo cardíaco no se contraen adecuadamente, presentara un rápido deterioro. «En este caso el tratamiento es el trasplante. Uno no puede esperar a que el músculo cardíaco se recupere, porque ya tiene una falla congénita», explicó el cirujano cardiovascular, Fernando Barbosa.
Como en Neuquén «todavía» no se realizan este tipo de trasplantes, la única opción era trasladarla a Buenos Aires. «Cuando el corazón no tiene fuerza de contracción, primero se le dan distintos tipos de medicaciones, en distintas dosis, hasta llegar a un punto donde ya no se puede hacer más. Ahí es necesario colocar lo que sería una especie de corazón artificial, que es el ECMO, para poder mantener todo el organismo con flujo continuo de sangre oxigenada, como si fuese el corazón que la está bombeando”, señaló Barbosa.
Según afirmaron desde la institución, en el interior del país solo existen dos equipos de este tipo: uno en Córdoba y el otro en Pasteur. «Lo que nosotros hicimos ayer, es un hito. Son muy pocos los lugares en Argentina que pueden hacerlo, son procedimientos de altísima complejidad», enfatizó el director médico de la clínica, Ignacio Veltri.

Del simulacro al vuelo sanitario: así se preparó el operativo de traslado desde Neuquén
Antes de subir a una paciente conectada a ECMO a un avión sanitario, hay que reducir el margen de error. En la Clínica Pasteur lo saben desde mucho antes de este primer traslado aéreo. Por eso, el operativo del martes no empezó en la terapia intensiva ni en el aeropuerto, sino en una serie de simulacros y en un protocolo que detalla desde la posición de cada profesional hasta el orden de ingreso al avión.
El ensayo se desarrolló junto al Sistema Integrado de Emergencias de Neuquén (SIEN) y la Secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos de la Provincia. «Estuvimos capacitándonos y haciendo un simulacro en avión y en helicóptero para ver cómo hacíamos cuando tuviésemos que subir con tantas cosas”, recordó el intensivista, Lucio Espinoza. Ese ejercicio permitió medir espacios, probar la “geometría” del ingreso de la camilla y definir dónde ubicar el ECMO, el respirador y las bombas de medicación.
“Antes de salir uno hace un checklist, eso salió de la industria aeronáutica, de los pilotos. Lo mismo tenemos que hacer con el paciente: cómo está la paciente, si tenemos los materiales, a dónde vamos a ir, si está la otra ambulancia coordinada”, añadió el cardiólogo, Carballo.

El día del operativo, la clínica organizó un dispositivo interno para despejar el recorrido desde la terapia intensiva hasta la ambulancia. “Es algo que paraliza toda la clínica. Todos nos ponemos en foco. Se cambiaron las circulaciones para dejar todo un corredor libre”, detalló el director médico, Veltri.
Afuera, el SIEN montó su propio procedimiento. Una ambulancia aguardó en la puerta de la clínica, otra esperó en el aeropuerto y el tránsito se interrumpió para armar un corredor sanitario. “No hay un segundo que perder y no podemos cometer ningún error en ese traslado”, remarcó Veltri.
Dentro de la ambulancia y del avión, la escena se concentró en la paciente. Estaba intubada, bajo medicación y conectada a un ECMO que sustituyó la función de su corazón. “Se necesita máxima concentración y hay tensión en todo momento, porque son muchas las cosas que pueden fallar, desde una cánula o un tubo que se desconecte. Cualquier cosa puede ser catastrófica en pocos segundos”, recalcó Carballo.
Los cambios de presión durante el vuelo agregaron otra variable. El equipo monitoreó minuto a minuto la presión arterial, la oxigenación y el funcionamiento del circuito. Hubo ajustes de fármacos y del soporte, según la respuesta de la paciente, pero sin complicaciones mayores. “Fueron unas seis horas en las que cada segundo tiene un riesgo altísimo. La tensión es altísima, la responsabilidad es muy grande y se necesita mucha gente capacitada para eso”, añadió el cirujano cardiovascular, Barbosa.
Al aterrizar en Buenos Aires, el operativo repitió la coreografía, ahora con el hospital Italiano como receptor. El avión se detuvo con una ambulancia ya alineada, el equipo mantuvo el ECMO activo durante el traspaso de camilla y el nosocomio esperó con la terapia preparada. “Son un montón de cosas que uno tiene que chequear para que después no haya en el medio ningún inconveniente. Ayer no tuvimos ningún sobresaltos gracias a la organización y al entrenamiento”, resumió Carballo.
Para que la paciente pudiera entrar en emergencia nacional de trasplante debía estar internada en un centro trasplantador. Por su obra social, en principio le correspondía el Sanatorio Sagrado Corazón de Buenos Aires, que no realiza traslados en ECMO. Por eso, la derivación se gestionó desde la Clínica Pasteur en ECMO móvil, en avión. Ahora, la mujer de 35 años aguarda que llegue un corazón para poder concretar el trasplante y continuar con su vida en Neuquén.

¿Qué es un ECMO?
El ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea) es una tecnología de soporte vital que sustituye temporalmente la función del corazón y/o de los pulmones cuando estos órganos ya no logran sostener la vida, incluso con el máximo tratamiento convencional. Según explicó Barbosa, a través de cánulas, la sangre sale del cuerpo, pasa por una bomba que actúa como corazón artificial y por una membrana que la oxigena como si fuera un pulmón, y luego vuelve al organismo ya oxigenada. Puede funcionar como soporte cardíaco, respiratorio o ambas cosas a la vez, de acuerdo al tipo de conexión.
No se aplica a cualquier paciente crítico, sino a quienes llegan a un punto límite. “El ECMO ya de por sí es una urgencia, porque es un tratamiento excepcional. Uno lo hace cuando ya se usaron todas las otras posibilidades de tratamiento”, señaló el intensivista, Espinoza.

La Clínica Pasteur "se paraliza" para poner el foco en el traslado crítico de altísima complejidad de una mujer de 35 años conectada a ECMO, que necesita un trasplante de corazón. Antes de que el avión sanitario parta desde el aeropuerto de Neuquén hacia Buenos Aires, el equipo repasa la checklist. "Hay que revisar cómo está la paciente, si tenemos los materiales, a dónde vamos a ir, si está la otra ambulancia coordinada”, enumera el cardiólogo, Martín Carballo. Un imprevisto puede ser mortal. "Cualquier cosa que se desprenda, se apague, puede poner en riesgo la vida del paciente", insiste el intensivista, Lucio Espinoza.
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