Arte cinético de los 60 en el MNBA porteño
Bajo el título de “Real/Virtual Arte Cinético en los años sesenta”, la muestra abarca desde finales de los años cincuenta hasta comienzos de los setenta. Incluye obras de Julio Le Parc o Luis Tomasello, entre otros.
El Museo Nacional de Bellas Artes expone en su sede porteña, una década de arte cinético argentino, con nombres que marcaron un camino en esa corriente estética basada en el movimiento, la luz y el color. Bajo el título de “Real/Virtual Arte Cinético en los años sesenta”, la muestra, curada por María José Herrera, abarca desde finales de los años cincuenta hasta comienzos de los setenta, e incluye nombres y apellidos conocidos por los neuquinos como Julio Le Parc o Luis Tomasello, por mencionar sólo a dos. El guión curatorial de Herrera, futura directora del Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires, arranca con la exposición El Movimiento, del franco-húngaro Víctor Vasarely, la cual se inauguró en París en 1955. Esta muestra precursora del arte cinético llegó a Buenos Aires en 1958 merced a una gestión del entonces director del MNBA, el mítico Jorge Romero Brest, posteriormente alma máter del Instituto Di Tella, y su irrupción en la escena artística porteña impactó fuertemente en artistas locales como Horacio García Rossi, Carlos Romero, Jorge Luna Ercilla, Rogelio Polesello, Le Parc o Tomasello, quienes vieron en el inédito tratamiento de la geometría de Vasarely una fuente de inspiración e investigación para posteriores trabajos. La muestra continúa con las experiencias óptico-cinéticas de 1961 del Groupe de Recerche d’Art Visuel (GRAV), de París, donde brillaron Le Parc y Garcìa Rossi, así como la célebre muestra La Inestabilidad, presentada en 1964 en el pabellón parisino del MNBA. Finalmente, la exposición recala en el cinetismo de finales de los años sesenta, cuando el movimiento ya estaba consolidado tanto en Argentina como en el extranjero. De esta etapa son las obras de Miguel Ángel Vidal, Eduardo Mac Entyre, Carlos Silva, Ary Brizzi, Manuel Espinosa, Gyula Kosice, Eduardo Rodríguez, Davite, Hugo Demarco, Armando Durante, Fioravanti Bangardini, Jacques Bedel, Perla Benveniste, Jorge Gamarra, Eduardo Giusiano y Jorge Schneider, Gregorio Vardánega, Antonio Asís y Martha Boto. Es de destacar la presentación de la obra Lux2, del artista lumino-cinético francés Nicolás Schoffer, adquirida en 1964 por el MNBA en la gestión de Romero Brest, una escultura en movimiento que juega con la luz y el color acompañada por una banda sonora de música concreta del compositor Pierre Henry. Del mismo modo se destaca Generador de Imágenes, de Eduardo Giusano y Jorge Schneider que presenta una máquina compuesta por un espejo cóncavo y filminas de colores en movimiento que proyectan formas flotantes sobre una pared, también acompañada por una banda sonora. Oscar Smoljan Director Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén