“Kafkiano”
Me permito responder a la señora Amelia Sansone de Bahía Blanca, autora de la nota aparecida en “Río Negro” el sábado 21/2/ 15. Realmente, señora, su escrito es una verdadera ensalada rusa que, a pesar de ciertas incongruencias muy pronunciadas, no puede ocultar su pensamiento opositor y denigrante hacia el actual gobierno nacional. He de puntualizar algunos condimentos con los que ha hecho esta ensalada: Dice usted: “Se cumplió un mes de la muerte de un inocente”, refiriéndose al doctor Alberto Nisman, desdichadamente fallecido unas horas antes de concurrir al Congreso de la Nación a presentar su denuncia contra la primera magistratura del país. Al respecto desearía preguntarle qué entiende usted cuando habla de “inocente”. Téngase en cuenta que el diccionario tiene como sinónimos de esta palabra, entre otros, a: cándido, ingenuo, incauto, crédulo, angelical, infantil, iluso, idealista, etc.; pero creo que debo pensar que usted encuadra esta expresión en la primera acepción de la palabra: no culpable, asunto por el que nadie acusó al doctor Nisman, que yo sepa. En fin, las palabras mandan y a veces desorientan, y en éste su texto la confusión es lo que abunda. Usted mezcla al papa Francisco haciéndole conceder cuatro visitas a CFK, aunque no aclara si se trata de entrevistas del año pasado o de qué fecha, pues durante el tiempo transcurrido desde la muerte de Nisman yo al menos no recuerdo ninguna visita de la presidenta al Vaticano. Tampoco tengo presente que el sumo pontífice haya recibido en carácter de agrupación a La Cámpora, ni tampoco había oído antes una calificación acerca de que la misma era de “corte fascista para lograr sus bajos instintos muy perjudiciales con los apolíticos”. Realmente kafkiano. Amplía sus reflexiones contra Francisco sospechando que el jefe de la Iglesia católica cristiana es temeroso de algo y que por ello hoy muchos comentan su silencio (?). Finalmente coloca la frutilla en la torta. Esta coronación es digna sin dudas del famoso “Ripley’s believe it or not” cuando dice: “Y la empecinada alegría de la presidenta argentina, que festeja eufórica este macabro hecho histórico”. Sinceramente, esta afirmación supera todo lo leído en los diarios y programas televisivos que se oponen sin reparos ni medias tintas a CFK y su gobierno. Lamentable, realmente lamentable esta apreciación que no se condice, primero, con la verdad, y luego con el mínimo respeto por la señora presidenta de la Nación, quien precisamente junto a su fallecido esposo Néstor ha sido –y es– la persona que más ha peleado por los derechos humanos en nuestro país. Una lástima tanto resentimiento y desinformación. Por lo demás, usted está en su derecho a disentir del gobierno o de quien quiera, claro, pero en lo sucesivo le sugiero que trate de evitar aquél asunto del pastorcito, las ovejas y el lobo, porque ya se sabe cómo termina esa historia. José Santos DNI 7.564.743 Cipolletti
José Santos DNI 7.564.743 Cipolletti
Me permito responder a la señora Amelia Sansone de Bahía Blanca, autora de la nota aparecida en “Río Negro” el sábado 21/2/ 15. Realmente, señora, su escrito es una verdadera ensalada rusa que, a pesar de ciertas incongruencias muy pronunciadas, no puede ocultar su pensamiento opositor y denigrante hacia el actual gobierno nacional. He de puntualizar algunos condimentos con los que ha hecho esta ensalada: Dice usted: “Se cumplió un mes de la muerte de un inocente”, refiriéndose al doctor Alberto Nisman, desdichadamente fallecido unas horas antes de concurrir al Congreso de la Nación a presentar su denuncia contra la primera magistratura del país. Al respecto desearía preguntarle qué entiende usted cuando habla de “inocente”. Téngase en cuenta que el diccionario tiene como sinónimos de esta palabra, entre otros, a: cándido, ingenuo, incauto, crédulo, angelical, infantil, iluso, idealista, etc.; pero creo que debo pensar que usted encuadra esta expresión en la primera acepción de la palabra: no culpable, asunto por el que nadie acusó al doctor Nisman, que yo sepa. En fin, las palabras mandan y a veces desorientan, y en éste su texto la confusión es lo que abunda. Usted mezcla al papa Francisco haciéndole conceder cuatro visitas a CFK, aunque no aclara si se trata de entrevistas del año pasado o de qué fecha, pues durante el tiempo transcurrido desde la muerte de Nisman yo al menos no recuerdo ninguna visita de la presidenta al Vaticano. Tampoco tengo presente que el sumo pontífice haya recibido en carácter de agrupación a La Cámpora, ni tampoco había oído antes una calificación acerca de que la misma era de “corte fascista para lograr sus bajos instintos muy perjudiciales con los apolíticos”. Realmente kafkiano. Amplía sus reflexiones contra Francisco sospechando que el jefe de la Iglesia católica cristiana es temeroso de algo y que por ello hoy muchos comentan su silencio (?). Finalmente coloca la frutilla en la torta. Esta coronación es digna sin dudas del famoso “Ripley’s believe it or not” cuando dice: “Y la empecinada alegría de la presidenta argentina, que festeja eufórica este macabro hecho histórico”. Sinceramente, esta afirmación supera todo lo leído en los diarios y programas televisivos que se oponen sin reparos ni medias tintas a CFK y su gobierno. Lamentable, realmente lamentable esta apreciación que no se condice, primero, con la verdad, y luego con el mínimo respeto por la señora presidenta de la Nación, quien precisamente junto a su fallecido esposo Néstor ha sido –y es– la persona que más ha peleado por los derechos humanos en nuestro país. Una lástima tanto resentimiento y desinformación. Por lo demás, usted está en su derecho a disentir del gobierno o de quien quiera, claro, pero en lo sucesivo le sugiero que trate de evitar aquél asunto del pastorcito, las ovejas y el lobo, porque ya se sabe cómo termina esa historia. José Santos DNI 7.564.743 Cipolletti
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