“No a la expropiación de tierras privadas”
Coaccionados a vender por el Estado, por la ocupación y por la Justicia: por el Estado, porque no se preocupó por los derechos básicos de los más necesitados; por la ocupación, por creer que por ser muchos la Justicia no los alcanzará y por la Justicia, por ser totalmente dependiente del Estado y no cumplir el fallo de desalojo. Señores legisladores, este proyecto de ley ha sido dictado para que los delincuentes queden libres de culpa y cargo y además sean premiados con una expropiación de tierras a su favor, para que las leyes que han custodiado nuestro derecho a la propiedad privada sean soslayadas por una intención mezquina de votos. Este proyecto de ley, de ser aprobado, sentará un precedente malicioso para que de aquí en más se produzcan más tomas y usurpaciones de propiedades y queden amparados, los que están y los que vendrán, para exigir que el Estado les regale las tierras. Señores diputados, fueron elegidos para defendernos de esta clase de delincuentes que actuando en banda se apropian de lo ajeno para luego hacer sus propios negocios –no olvidemos que los que tomaron vendieron y los que compraron lo hicieron a sabiendas de que era robado… así sucesivamente, van haciendo sus negocios–. Nuestra tierra fue heredada de nuestros abuelos, fruto del esfuerzo de quienes a pico y pala lograron de la nada hacer una chacra. Los avatares de la economía, los bajos precios, la infertilidad de la tierra y la enfermedad hicieron que poco a poco se buscaran nuevos emprendimientos, como la vid, la manzana, el membrillo y, por último, ladrillos, en cuya producción por la gran cantidad de salitre existente no se avanzó. Hoy en la familia hay nietos y tataranietos de aquellos inmigrantes que no hicieron sus casas en esta chacra porque el Estado no se los permitió, esperando la tan ansiada urbanización prometida por intendentes inescrupulosos que ante la imposibilidad de hacerse de estas tierras optaron por fomentar la ocupación. Hoy se nos está coaccionando a venderles a quienes les compraron a los ladrones de nuestra tierra. Nos dicen que es un mal menor, pero nuestros hijos y nietos no tienen un terreno para edificar su casa gracias a la negativa del Estado a urbanizar legalmente aunque sí acepta una urbanización ilegal de usurpadores. No a la expropiación, sí a la venta consensuada. Carlos Adolfo Romero, DNI 11.531.658 Cipolletti
Carlos Adolfo Romero DNI 11.531.658 Cipolletti