Asaltaron a un médico y su familia en Bariloche
Se aprestaban a ver una película cuando golpearon la puerta de calle y al abrir para ver de qué se trataba, el hombre fue violentamente empujado hacia el interior. Dos hombres y una mujer muy jóvenes se llevaron algo más de 1.000 pesos, el salario que había cobrado el médico. Los malvivientes escaparon en un auto viejo y el operativo posterior no dio resultados positivos, aunque los investigadores creen saber quiénes fueron los autores. Preocupa la modalidad.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Tres delincuentes armados asaltaron el hogar de un médico barilochense en la tarde de ayer. Adentro de la casa estaban el profesional, su esposa, un bebé de dos meses y una niña de 2 años. Los ladrones maniataron al hombre y se llevaron algo más de 1.000 pesos.
El hecho se produjo cerca de las 16 en la calle Jardín Botánico 1.026 del barrio homónimo. Allí, en el departamento 2 de un pequeño pero coqueto complejo de cuatro unidades, vive el médico Alejandro Cordeiro, su mujer Gilda y sus dos pequeños hijos.
A esa hora la familia estaba en su hogar a punto de mirar una película y había cerrado los postigos de madera para disminuir el ingreso de luz del exterior. Unos golpes en la puerta de ingreso hicieron que Cordeiro abriera y atendiera a un niño humilde, quien le pidió “algo para comer”. La esposa del médico, como es su costumbre, le entregó algunos alimentos y luego volvió a cerrar.
Pasaron cinco minutos y los golpes se repitieron. Otra vez Cordeiro quitó las trabas de seguridad de la puerta pero, esta vez, un fuerte empujón lo desplazó hacia adentro y tres jóvenes, una mujer y dos hombres, ingresaron violentamente a la vivienda.
Los tres sujetos, que “estaban armados, tenían el rostro descubierto y entre 15 y 17 años”, maniataron al hombre y pidieron dinero en efectivo.
Sin dudarlo, y para evitar mayor violencia, Gilda les entregó los algo más de 1.000 pesos que había en la casa, pertenecientes al sueldo recién cobrado del profesional. Luego los malvivientes se dieron a la fuga, llevándose también una campera del dueño de casa.
“No fueron violentos y parecían tranquilos” dijo ayer la esposa de Cordeiro, quien aún estaba conmocionada por lo ocurrido. “Nunca nos había pasado algo parecido. Ayer le dije a unos vecinos nuevos que este era un barrio tranquilo” agregó la mujer, al tiempo que dijo suponer que “es posible que el nene que vino minutos antes tuviera relación con ellos”.
Apenas recibida la denuncia del hecho en la Comisaría 28º dos agentes policiales motorizados que se encontraban a escasos 300 metros del lugar del hecho se dirigieron a la casa de los Cordeiro y comenzaron un primer rastrillaje de la zona.
De acuerdo con testimonios de algunos vecinos la banda “se movilizaba en un auto viejo”, posiblemente un Ford Falcon y la huida habría sido con dirección al sudoeste, en donde las calles vecinales conectan con los barrios El Frutillar y 34 Hectáreas.
En ese sector se había concentrado en las últimas horas de ayer el operativo policial y ya se barajaban algunos nombres de posibles sospechosos que tendrían su centro de acción en esa zona de Bariloche. Asimismo se proyectaban algunos allanamientos que podría ordenar en las próximas horas el juez de turno.
Esta preocupante modalidad ha ganado terreno desde que los vecinos perdieron la fe en sus bancos y muchos optan por tener el dinero en efectivo en sus hogares. Hace 10 días dos encapuchados armados entraron a una vivienda del barrio Melipal y, luego de reducir a su dueño, Enrico Gressani, lo obligaron a entregarles los 800 dólares que atesoraba en su domicilio.