“Au revoir, AAA”: Francia pierde las letras mágicas

Redacción

Por Redacción

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PARÍS (DPA).- Tres letras de un gran significado. Para los mercados de capital, la “triple A” es la mejor calificación que puede obtener un alumno ejemplar. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, segunda potencia económica de la Eurozona, quería mantener la nota a toda costa. No sólo para poder obtener créditos a buenas tasas de interés, sino también porque en eso el mandatario se jugaba su propia reelección. Pero los esfuerzos fueron vanos. Nada menos que un viernes 13 la agencia Standard & Poor’s rebajó la calificación de la economía gala. La noticia no fue una gran sorpresa. En noviembre, la agencia ya había generado turbulencia en los mercados rebajando la nota francesa en un comunicado, presuntamente por error. La otra gran máquina de calificación, Moody’s, también había anunciado en octubre que pondría bajo la lupa los balances del país durante tres meses. Desde entonces, Sarkozy intentó preparar a la opinión pública para el momento en el que se produjera lo que parecía inevitable. En su discurso de año nuevo, subrayó, en un tono de una rebeldía más bien fatalista, que ni los mercados de capitales ni las agencias de rating definirían la política de Francia. La pérdida de la máxima calificación no tiene por qué ser el fin del mundo, y la pérdida de las tres letras mágicas tampoco un problema imposible de resolver, destacó. Pero, advirtió, el compromiso público por la reducción del déficit del presupuesto no depende de la situación económica. Pese a la ebullición de rumores sobre la inminente rebaja, el presidente al menos demostró tener razón al iniciarse el 2012. En una primera prueba, París había logrado captar sin problema alguno sumas multimillonarias en el mercado de capitales, si bien a la hora de mirar los intereses se notará que la tasa es muy superior a la que debe ofrecer Alemania. Ya hace meses que Francia está bajo una fuerte presión de los mercados por su déficit. “Incluso si el déficit de 2012 evidencia una considerable reducción, llegará a los 82.000 millones de euros, una suma que continuará haciendo crecer las astronómicas deudas, de 1.650.000 millones de euros”, había señalado hasta “Le Figaro”, de tendencia oficialista. París debió anunciar dos programas de ahorro en tan sólo tres meses para poder cumplir con sus objetivos de reducción de deuda. Sin embargo, el aumento de la tasa de interés en los mercados de capital es un verdadero estorbo en el camino hacia dicho objetivo.


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