“Aun no hemos visto el punto máximo de la actual crisis económica”

Entrevista con Pablo Tigani (máster en economía)

A solo siete días de las elecciones y mientras la arena política acapara todos los flashes y los titulares, la economía no deja de generar datos negativos, y el inicio del próximo mandato, queda cada vez más comprometido desde los números. Para analizar las perspectivas, dialogó con PULSO el economista Pablo Tigani, doctorado además en ciencias políticas.

PREGUNTA: ¿Qué sensación le genera el momento que atraviesa la economía nacional?
RESPUESTA: Pienso que estamos atravesando una situación que no está en ningún manual. Aún si quisiéramos comparar con otros momentos de la historia nacional, es muy difícil, porque esta crisis tiene cierto contenido de la crisis del ‘89, pero también otros de la crisis de 2001. Aún así, la política económica de hoy, guarda una línea que en la historia nacional inicia en 1955 con la caída de Perón. Desde ese entonces, hay una línea política que en diferentes momentos intenta deshacer la realidad vigente hasta ese año.

P: ¿Cuáles son los elementos distintivos de esa línea de pensamiento?
R: Las similitudes están en los instrumentos de política. Devaluación, traslado a precios, aumento de costos internos, salarios rezagados, puja distributiva. Es lo que se denomina mecanismos de segunda generación. La secuencia implica que siempre los salarios siempre avanzan a un ritmo menor que los precios. El esquema genera déficit fiscal, que se financia con deuda externa en dólares, en un país que no emite dólares. Cada devaluación, implica que el peso de la deuda crezca, por la relación con un producto bruto que se nomina en pesos. El otro elemento distintivo es esta cosa de anti peronismo visceral instalado en buena parte de la sociedad, combinado con una apertura a todo lo que venga desde el extranjero.

P: ¿La crisis ya ha pasado o todavía no se desató?
R: La mayoría de la gente no entiende que las crisis se desarrollan en un proceso que puede ser muy largo. La crisis está en marcha, pero lo que no hemos visto aún es el pico máximo de la crisis. Lo que podría suceder en el periodo que va de los próximos 20 a los 180 días, puede ser verdaderamente dantesco.

La tasa debe bajar unos veinte puntos para arrancar. Naturalmente eso genera un cimbronazo.

P: Alberto Fernández ha manifestado que espera reactivar el consumo y el mercado interno, y al mismo tiempo mantener la apertura a los mercados y el equilibrio fiscal ¿Es contradictorio?
R: Son metas que no son incompatibles. El equilibrio fiscal que tiene hoy Macri, se debe a que pateó toda la deuda para adelante. Si uno no paga las obligaciones, se liberan los fondos para afrontar el gasto corriente, sin pedir plata prestada. Lo que entiendo piensa hacer Fernández, es lograr la disponibilidad de los fondos mediante una reestructuración de la deuda. A mi entender, esa reestructuración debiera ser profunda, y permitir que Argentina pueda recomponer su economía antes de enfrentar los vencimientos fuertes de capital.
Si se postergan las amortizaciones y solo se deja en los próximos años el pago de intereses, Argentina tendría el fondeo suficiente para estimular la demanda agregada. El impulso de la economía genera a la vez mayor ingreso tributario, que puede financiar genuinamente el gasto primario, que indudablemente va a crecer, pero va a tener ‘con qué’ crecer.

P: Las tasas están hace más de un año por encima del 60% ¿Cómo se soluciona la pata monetaria?
R: La tasa de interés debe ir bajando progresivamente, pero el punto de inicio no puede ser 75%. La tasa debe bajar unos veinte puntos para arrancar. Naturalmente eso genera un cimbronazo. Hay que coordinar la curva de baja de la tasa de interés, con la curva de crecimiento de la economía. En mi opinión, tal vez sea necesaria alguna especie de ‘impuesto patriótico’, que permite terminar con un periodo de enorme especulación. Los bancos y las energéticas han recibido una enorme transferencia de recursos de parte de toda la sociedad en estos años, han ganado mucho dinero. Salvo el Banco Nación, que en estos años perdió u$s 2.000 millones de patrimonio neto, el resto de los bancos está muy bien, y deberían dar una mano. Las Leliq no se deberían solamente desarmar con costo fiscal, sino también con una cuota de costo privado.

P: La baja abrupta de la tasa de interés ¿no impacta en el tipo de cambio?
R: La baja inmediata de veinte puntos va a impactar el tipo de cambio. Pero eso no está mal, porque en estos meses el dólar se ha vuelto a atrasar, en un último intento para que Macri gane las elecciones. Pero aun así, un tipo de cambio de equilibrio para estimular las exportaciones, pero más que nada para poner un techo a las importaciones cuando se reactive la demanda, tiene que ser un tipo de cambio alto.

P: ¿Qué rol le asigna a Cristina Fernández en un potencial gobierno de Alberto Fernández?
R: Cristina podría ser vice presidenta. Claramente está despegándose de la conducción y aportando un caudal de votos importantes. Pero es de público conocimiento que tiene problemas personales, y es evidente que ha dado un giro al pragmatismo convocando a dirigentes con los cuales tenía un distanciamiento político y personal desde hace tiempo. Así llegan al espacio Massa, Felipe Sola o Randazzo.

P: ¿En qué lugar desde lo ideológico y desde lo pragmático lo ubica a Alberto Fernández?
R: Un viejo amigo peronista, solía decir que ‘la forma epistemológica de saber si uno es buen peronista, es cuando desde la izquierda te acusan de fascista, y desde el liberalismo te dicen zurdo’. Intuyo que a Fernández se lo puede ubicar en el centro progresista desde lo político, y que será pragmático desde lo económico.

PERFIL: Pablo Tigani

Pablo Tigani es Doctor en Ciencias Políticas (Universidad de Belgrano) y Máster en Economía (Universidad de Belgrano).

Durante su larga trayectoria fue CEO y asesor financieron en multinacionales como JVC, Panasonic y Banelco.

Hasta 2016 fue Profesor de Análisis Económico en la Universidad Politécnica de Madrid y en la actualidad es Profesor de MBA en la UADE.


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