Aunque no haya cancha, hacemos deporte igual

Algunas personas continúan sus rutinas de entrenamiento físico en sus casas, pero otras directamente disfrutan sus deportes preferidos... aunque de una manera un tanto particular. Repasamos cómo se las ingenia la gente para no perder esos momentos de esparsión.



Desde que se estableció el aislamiento obligatorio a nivel casi global, son millones las personas que se la rebuscan de alguna forma para no cortar con su rutina diaria de entrenamiento.

Pero además de los que cuidan su salud, también están los que simplemente buscan un rato de entretenimiento. Y ante la imposibilidad de disfrutar de un deporte en su respectivo escenario, surgieron algunas alternativas poco tradicionales.

En redes sociales se viralizaron rápidamente algunos videos de gente haciendo deporte alternativo. Por ejemplo, en Italia, dos jóvenes que jugaron al pádel de ventana a ventana. Y cuando la pelotita cayó… bueno, se terminó el juego.


Algo similar, pero a nivel más raso, hicieron dos vecinos que jugaron al tenis con la medianera haciendo las veces de red.


Los ciclistas, por su parte, aprovecharon los rodillos de entrenamiento y sacaron la bici al balcón. Como mínimo, original.


Otro entrenamiento que tuvo bastante repercusión en redes fue el de un pequeño arquero, que ante la falta de roce con sus compañeros, armó un sistema propio para practicar sus habilidades: puso un arco frente a un paredón y comenzó a rematar pelotazos contra el cemento, de forma que tuviera que volar para donde saliera la pelota. Tras subir la madre el video a Twitter, tuvo tanta difusión que algunos jugadores profesionales de la Premier League como Jack Butland o David DeGea contestaron el tweet, incluso invitándolo a entrenar con ellos una vez pasada la cuarentena.


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Aunque no haya cancha, hacemos deporte igual