Balance positivo del ingreso de los primeros turistas a Bariloche

Más que por la cantidad de visitantes, que fue sumamente magra, la expectativa estaba puesta en los protocolos y en el regreso de algunos servicios que hacía meses estaban completamente apagados.




El Moreno es uno de la media docena de lagos que rodea Bariloche y es ideal para la navegación. Foto: Alfredo Leiva

El Moreno es uno de la media docena de lagos que rodea Bariloche y es ideal para la navegación. Foto: Alfredo Leiva

La primera experiencia de turismo interno desde el comienzo de la pandemia no alcanzó en esta ciudad los números previstos en un principio pero sí dejó conformes tanto a los hoteleros como a los propios visitantes, porque los servicios se cumplieron de acuerdo con lo esperado y no hubo dificultad alguna con los protocolos.

El cupo de 500 turistas que la provincia autorizó a ingresar a Bariloche, procedentes del Alto Valle y solo por rutas rionegrinas, estuvo lejos de cubrirse. En los primeros seis días de apertura la ciudad recibió no más de 140 visitantes. Hay reservas y consultas para las próximas jornadas pero por ahora los volúmenes no pondrían en crisis el límite fijado.

El secretario de Turismo municipal, Gastón Burlón, dijo que la evaluación es satisfactoria porque “el objetivo era arrancar y se logró”. Señaló que en adelante buscarán crecer de a poco en el número permitido, en el área de procedencia de los turistas y también en la flexibilización de los requisitos.

Dijo que realizaron encuestas con cada uno de los viajeros y con los titulares de los alojamientos y “todos declararon estar conformes” y vieron cumplidas sus expectativas. “Mucha gente nos dijo que estaba sorprendida por el buen trato, porque encontraron todo perfecto y por el detalle con el que se cumplieron los protocolos a cada lugar donde iban –aseguró Burlón–. Dijeron que recomendarían la ciudad y que volverían de nuevo cuando pudieran”.

De menos a más

90
hoteles, hosterías, cabañas y aparts están habilitados para atender turistas en esta etapa de la prueba.
30.000
plazas disponibles tiene la ciudad para recibir turistas. Nadie espera una ocupación alta en los próximos meses.

La primera tanda de turistas arribó el viernes pasado y se alojó en algunos de los 90 establecimientos habilitados, que debieron adecuar sus espacios, cumplir con capacitaciones y guardar rigurosas pautas sanitarias.
Burlón dijo que ninguno de los visitantes presentó malestares asociados con el coronavirus ni requirió atención médica. Señaló que uno de los factores que habrían desalentado los viajes y mantuvo la demanda bastante por debajo del techo de 500 fue la exigencia del hisopado previo obligatorio.

En la previa algunos pensaron que también habría quejas por la ruta de acceso, ya que solo está permitido ingresar por territorio rionegrino, con varios kilómetros extra y un extenso segmento de ripio. Pero en general los turistas no se molestaron y muchos valoraron conocer los pueblos de la Línea Sur.

Bahía Serena ayer al mediodía, una playa para disfrutar. Foto: Alfredo Leiva

Burlón subrayó que la reanudación del turismo después de siete meses “fue muy positiva” y si bien no alcanza para motorizar la economía de la ciudad (que tiene más de 30.000 plazas) “era un paso necesario y todo salió bien”.
Dijo que el hisopado obligatorio podría quedar omitido si avanza una nueva reglamentación a nivel nacional para que las obras sociales cubran esas prácticas.

En cuanto al origen de los viajeros (que hoy está limitado a las localidades del Alto Valle, entre Catriel y Chichinales), dijo que se podría ampliar por ejemplo al centro y este de la provincia. Aunque sin poner fechas estimó que si no hay sobresaltos en materia sanitaria esa etapa podría abrirse el mes próximo.

Hay familias que tenían planes para venir con chicos pero no quieren someterlos al test y prefieren esperar a que se flexibilice”.

Gastón Burlón, secretario de Turismo de la ciudad de Bariloche.

Martín Lago, propietario del hotel Carlos V, recibió solo una turista. Dijo que la mujer “se sintió muy complacida” con la recepción que le dieron y también que su mayor interés era “salir a la naturaleza, que es el fuerte de lo que Bariloche puede ofrecer”.

Admitió que tener el hotel de 110 plazas a disposición para una sola pasajera “fue un poco raro” pero les sirvió para ajustar detalles del protocolo. Sostuvo que el resultado fue “inmejorable”.

Dijo que de la atención se ocuparon cinco personas, pero en turnos reducidos. Lo único que funcionó las 24 horas fue la recepción del hotel. Se sumaron también una moza y una mucama. Para el personal el aliciente es que pasan a cobrar el 100% de las jornadas trabajadas, cuando llevan varios meses con el sueldo recortado al 75%.

Los turistas buscan naturaleza. Foto: Alfredo Leiva

“La interacción con esta mujer fue muy buena, ella lo vivió con tranquilidad y con alegría, según nos transmitió. Es una arquitecta de Roca y se quedó cinco noches –dijo Lago–. El primer día apenas llegó dejó la valija y se fue a pasear, volvió recién a las 21.30 porque sabía que a las 22 cierra todo. Al día siguiente nos pidió el desayuno para llevar y a las 8.10 ya estaba en la costa del lago”.

El objetivo a futuro es reducir o eliminar el concepto de cupo”

La llamada “prueba piloto” de reactivación turística fue tomada como “un aprendizaje valioso” y un disparador inicial que debería continuarse en una ampliación del número de visitantes, y también de los servicios y prestaciones a los que pueden acceder.

Así lo evaluó la presidente de la Cámara de Turismo de Bariloche, Belén García Bertone, quien dijo que la modalidad acordada con la provincia y la Nación seguirá con las mismas pautas hasta fin de mes y la meta es ampliar sus alcances a partir del 1 de noviembre.

No nos olvidemos de que el turismo sigue prohibido por decreto y que esto fue una excepción”, subrayó. Desde la apertura del pasado viernes y hasta nuevo aviso el ingreso de turistas a Bariloche sólo está permitido hasta un tope de 500 personas y con las localidades del Alto Valle como único lugar de procedencia habilitado.

García Bertone dijo que los avances que se imaginan en una próxima etapa pasarían por “un aumento o directamente la eliminación del concepto de cupo”. A su entender, está visto que en las actuales condiciones la gente se maneja “con mucha cautela” y no va a existir turismo “masivo” en el corto plazo.

El último fin de semana entraron a la ciudad no más de 150 turistas. Foto: Alfredo Leiva

El último fin de semana entraron a la ciudad no más de 150 turistas y el movimiento de reservas para los próximos días se mantiene en niveles parecidos. “Valoro enormemente haber arrancado, los turistas se fueron con su expectativa cumplida y de aquí en más el ‘boca en boca’ va a ser importante”, opinó García Bertone.

También mencionó como un punto a favor que no hayan existido complicaciones de tipo sanitario, ya que muchos barilochenses tenían aprensiones sobre la apertura turística ante la eventualidad de que se produzcan contagios entre los visitantes y con ello una carga extra sobre el sistema hospitalario local.

Entre las observaciones recogidas, García Bertone señaló “el manejo un poco engorroso de la aplicación de la provincia” en los teléfonos para tramitar los permisos desde el teléfono móvil y también el estado de la ruta de acceso, que fue señalado como “regular” por el 50% de los encuestados. Otra sugerencia recibida fue la de “hacer más ágiles los controles camineros”.


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