Baño de sangre en Egipto al desalojar protesta

El presidente de transición decretó el toque de queda. Renunció el vice El Baradei.

Por Redacción

AP

EL CAIRO/ESTAMBUL (DPA).- El violento desalojo de los campamentos de protesta que exigían la restitución del depuesto presidente islamista Mohamed Morsi y los disturbios posteriores dejaron ayer 278 muertos en Egipto, en una acción que generó condena internacional y la renuncia del vicepresidente Mohamed El Baradei.

De esos 278 muertos en todo el país, 43 son miembros de las fuerzas de seguridad. Además, fueron heridas 2.001 personas.

El presidente de transición egipcio, Adli Mansur, decretó el estado de emergencia en el país por un mes a partir de la tarde de ayer. La medida permite que se realicen redadas y detenciones sin orden judicial.

Además, tras las violentas batallas callejeras desatadas entre islamistas y la policía, el gobierno estableció el toque de queda en 12 provincias, en las que regirá entre las 21:00 horas y las 6:00 horas del jueves, en las que nadie podrá salir a la calle. El portal de noticias Al Ahram informó que el toque de queda podría estar vigente un mes.

La violencia se desató en la mañana con el desalojo a la fuerza por parte de la policía de los campamentos de protesta en El Cairo. La violencia se extendió a otras partes del país, donde fuerzas islamistas llevaron a cabo ataques contra edificios estatales.

El ministro del Interior Mohamed Ibrahim aseguró que las autoridades no permitirán nuevas protestas contra el derrocamiento de Morsi. “Hay una coordinación total con las fuerzas armadas y no se permitirán más sentadas en ninguna plaza de Egipto”, dijo Ibrahim en una rueda de prensa transmitida en vivo por la televisión estatal.

Testigos informaron que la policía lanzó al principio sólo granadas de gas lacrimógeno contra los manifestantes en los barrios de Ciudad Nasser y Giza, que respondieron con piedras y botellas. Más tarde hubo disparos por parte de ambos bandos.

El vicepresidente de transición, Mohamed El Baradei, premio Nobel de la Paz, anunció su dimisión y aseguró no estar de acuerdo con el accionar de las fuerzas de seguridad. “He presentado mi dimisión porque no puedo asumir la responsabilidad de decisiones con las que no estoy de acuerdo”, lo citó la televisión Al Arabiya.

La policía no debería haber desalojado violentamente los campamentos de los seguidores de Morsi porque aún no se habían agotado todas la alternativas pacíficas, señaló El Baradei. “Lamentablemente de lo ocurrido se beneficiarán aquellos que llaman a la violencia y el terror”, señaló El Baradei en su escrito de dimisión entregado al presidente Mansur y publicado por el portal de noticias estatal Al Ahram.

Tras el inicio de la operación policial, los seguidores de los Hermanos Musulmanes se manifestaron en varias provincias. En el Sinaí, islamistas armados atacaron edificios públicos y en el Alto Egipto, en Minia y Sohag, hubo ataques contra al menos tres iglesias.

Los Hermanos Musulmanes llamaron a los egipcios a manifestarse de forma masiva contra la operación policial. “Esto no es un intento de dispersar, sino de aplastar las voces de la oposición al golpe militar”, escribió en Twitter el portavoz del grupo Gehad al Hadadd. “No doblegarán nuestra voluntad ni romperán nuestra resolución (…) Siempre estaremos de pie enfrentando todos los rostros de la tiranía”, aseguró.

Por la noche, después de los enfrentamientos, cientos de seguidores de Morsi abandonaron el campamento de protesta frente a la mezquita de Rabea al Adawija en El Cairo, según reportó un periodista de DPA.

Un cámara del canal de televisión Sky News murió al recibir un disparo en El Cairo, informó el medio. Mick Deane fue alcanzado cuando grababa los disturbios en la capital de Egipto entre seguidores del depuesto presidente y la policía. Deane llevaba 15 años trabajando en Sky.

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En El Cairo, gases lacrimógenos fueron lanzados contra la gente.

Tras los embates del Ejército y la reacción, quedaron decenas de muertos.