Bariloche normaliza cada vez más su actividad aérea

Llegaron equipos de la Nación. “Estamos aprendiendo a convivir con el volcán”, dijo el jefe del aeropuerto.



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Los equipos incorporados permiten medir la altura de la pluma de ceniza, el espesor de su granulado y la concentración de partículas en superficie.

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SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Entre hoy y mañana quedará en funcionamiento el equipamiento para medición de cenizas que envió el ministerio de Defensa de Nación al aeropuerto local para afianzar la conectividad aérea de la ciudad, restablecida hace 20 días tras los siete meses de parálisis provocada por la erupción del volcán Puyehue-cordón Caulle. El jefe de la aeroestación internacional, Sebastián Accorinti, confirmó ayer a “Río Negro” que, junto con la instalación de los equipos, la aerolínea LAN comunicó la decisión de sumar una frecuencia adicional en el corto plazo, tal como lo hará Aerolíneas Argentinas, y que la empresa TAM adelantó la “posible programación” para el invierno. En esa proyección los charter San Pablo (Brasil)-Bariloche contemplan una cantidad de vuelos semejante a los del 2010. “Todo indica que se estaría normalizando la actividad lo que significa que aprendimos a convivir con el volcán” dijo Accorinti, entusiasmado con los niveles de operación alcanzados en lo que va del año. El domingo llegaron al aeropuerto dos sistemas Lidar, de células láser, que miden la altura de la pluma de ceniza y el espesor del granulado en suspensión, y un fotómetro solar, que realiza mediciones similares utilizando la luz solar. En contrapartida no están los globos aerostáticos que tendrán la función de medir la cantidad de cenizas en suspensión. Accorinti señaló que “trajeron dos Lidar para tener un plan B, uno ya se instaló y el otro, que viene en un contenedor va a requerir una pequeña obra civil, y están en este momento armándolo”. Los técnicos terminarían la instalación y afinación del equipamiento en la jornada de hoy para cumplir con el objetivo de comenzar a emitir datos de inmediato. El jefe del aeropuerto internacional aclaró que el medidor de concentración de partículas en superficie “Topaz” –que formó parte de los anuncios realizados por el gobernador Alberto Weretilneck– fue adquirido por la ANAC hace cuatro meses y está instalado en Bariloche desde entonces. La disponibilidad del equipo, que fue testeado por Invap con mediciones paralelas, no alcanzó para despejar los temores de las aerolíneas comerciales que no retomaron sus rutas a esta ciudad hasta el 13 de enero. Consultado por esa reticencia, Accorinti relató que “las líneas aéreas nos respondieron que se tomaron todos estos meses, realizando mediciones privadas, para saber si el aparato era confiable o no porque era un equipo nuevo, y cuando lo comprobaron modificaron su matriz de decisión incorporando las mediciones del Topaz a la toma de decisiones”. Junto a la incorporación del equipamiento las autoridades del aeropuerto crearon un procedimiento interno que dispone el regado de la pista 40 minutos antes del aterrizaje de los vuelos comerciales como tarea preventiva para aumentar la seguridad de las empresas. “Hubo que hacer conciencia entre las aerolíneas –que no tenían en sus manuales parámetros de referencia para volar con cenizas– y aprendimos que tenemos que convivir con el volcán” dijo Accorinti. Recordó que “Esquel estuvo sin recibir vuelos comerciales durante ocho meses y eso que el volcán tuvo una erupción y después paró, nosotros empezamos a tener vuelos regulares en siete meses y teniendo el volcán activo”.


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