Barletta, un tejedor

Por Redacción

Santafesino. Ingeniero en hidráulica. Exrector de la Universidad Nacional del Litoral. Radical. Exintendente de la capital de aquella provincia. Presidente del Comité Nacional de la UCR, Mario Barletta se alejará en diciembre de ese liderazgo con un mérito que no es menor: cerrar la sangría de militantes y dirigentes que signaba la vida del partido desde hacía varios años. Lo logró con estilo cauto. Sabiendo que el poder en el frente interno partidario se define por su fragmentación, habló con todos los planos desde el convencimiento de que su propia gravitación estaba condicionada. Y cohesionó a la dirigencia recorriendo con paciencia y tenacidad todas las tiendas partidarias diseminadas a lo largo y ancho del país. Buscó fundamentalmente esos pliegues y repliegues de esas carpas en que anida el “radicalismo federal”. El partido del interior del país, ahí donde la identidad radical mantiene un desigual grosor pero grosor al fin. La consigna que guió la misión de Mario Barletta fue clara y la confesó no bien inició su mandato en noviembre del 2011: –Hay que terminar con la historia de siempre, que las decisiones del partido se cocinen entre media docena de dirigentes en la calle Alsina (sede del Comité Nacional). Y de ahí se bajen verticalmente. Vamos a terminar con todo eso. Y así, palique y palique, Mario Barletta oxigenó el caldeado humor del partido. Pero claro, a la luz de lo sucedido en las PASO, la UCR expresa más gravitación electoral en el interior del país que en lo que fue por más de 110 años la cuna de su poder: Capital Federal y la provincia de Buenos Aires. Pero claro, con el interior solo no hay sueño posible de volver a la Rosada. Un tema que ya no es de Mario Barletta.