“Bendito mediador”

Esta historia que ocurrió una vez fue protagonizada por alumnos de una escuela primaria y comenzó cuando un niño organizó una fiestita para casi todos sus compañeros y solamente no invitó a uno. Esto provocó el resentimiento del compañerito no invitado y cierto recelo entre los padres de ambos, entonces alguien del colegio quiso averiguar por qué había tenido el niño esa actitud de no invitar al compañerito. Hicieron una reunión con los dos niños y un mediador y en breve comenzó la charla, en la cual el mediador preguntó al niño que había hecho la fiesta por qué no había invitado a ese compañerito y le contestó que no había querido porque él le había hecho un dibujito a todos los compañeros menos a él. Así fue que el mediador le preguntó por qué no le había hecho un dibujo a su compañerito y entonces dijo “porque me olvidé”. El interlocutor le dijo al niño: “¿Tú le harías un dibujo a él?”. “Sí”, contestó. Luego le consultó al otro niño: “Si llegaras a hacer otra fiesta, ¿lo invitarías a él también?” y dijo que sí. Con este simple pero muy acertado acto volvió la paz y los niños se reconciliaron. Este inconveniente fue entre niños, pero ¿qué pasa cuando el problema es entre adultos, cuando el orgullo, la envidia, un olvido de deuda, celos u otras cosas hacen que los hombres no se controlen o no quieran hacerlo y, como decimos ahora, no den el brazo a torcer? Así, por esas causas, pueden surgir el odio y las peleas y si son políticos a veces provocan guerras y mueren millones. Por eso pienso que por ego, timidez o lo que sea lamentablemente muchas veces las personas no toman la decisión de buscar la solución. Creo que los seres humanos tenemos razonamiento para intentar la posibilidad de superar inconvenientes y cuando no se puede viene bien y hace falta alguien ya preparado para buscar resolver los problemas y conflictos que surgen entre la gente. Así aumentan las posibilidades de que con un buen mediador se resuelva la mayoría de los inconvenientes, para evitar muchas veces que la cosa pase a mayores. Horacio C. E. Marcote DNI 11.233.956 Neuquén

Horacio C. E. Marcote DNI 11.233.956 Neuquén


Esta historia que ocurrió una vez fue protagonizada por alumnos de una escuela primaria y comenzó cuando un niño organizó una fiestita para casi todos sus compañeros y solamente no invitó a uno. Esto provocó el resentimiento del compañerito no invitado y cierto recelo entre los padres de ambos, entonces alguien del colegio quiso averiguar por qué había tenido el niño esa actitud de no invitar al compañerito. Hicieron una reunión con los dos niños y un mediador y en breve comenzó la charla, en la cual el mediador preguntó al niño que había hecho la fiesta por qué no había invitado a ese compañerito y le contestó que no había querido porque él le había hecho un dibujito a todos los compañeros menos a él. Así fue que el mediador le preguntó por qué no le había hecho un dibujo a su compañerito y entonces dijo “porque me olvidé”. El interlocutor le dijo al niño: “¿Tú le harías un dibujo a él?”. “Sí”, contestó. Luego le consultó al otro niño: “Si llegaras a hacer otra fiesta, ¿lo invitarías a él también?” y dijo que sí. Con este simple pero muy acertado acto volvió la paz y los niños se reconciliaron. Este inconveniente fue entre niños, pero ¿qué pasa cuando el problema es entre adultos, cuando el orgullo, la envidia, un olvido de deuda, celos u otras cosas hacen que los hombres no se controlen o no quieran hacerlo y, como decimos ahora, no den el brazo a torcer? Así, por esas causas, pueden surgir el odio y las peleas y si son políticos a veces provocan guerras y mueren millones. Por eso pienso que por ego, timidez o lo que sea lamentablemente muchas veces las personas no toman la decisión de buscar la solución. Creo que los seres humanos tenemos razonamiento para intentar la posibilidad de superar inconvenientes y cuando no se puede viene bien y hace falta alguien ya preparado para buscar resolver los problemas y conflictos que surgen entre la gente. Así aumentan las posibilidades de que con un buen mediador se resuelva la mayoría de los inconvenientes, para evitar muchas veces que la cosa pase a mayores. Horacio C. E. Marcote DNI 11.233.956 Neuquén

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