Brillo de ideas en TEDxBariloche
Diez expositores dieron vida a la primera experiencia de este formato destinado a difundir historias de vida que contribuyan a aportar iniciativas con valor social. Una ventana a relatos sobre actividades diversas que enriquecieron al auditorio.
CULTURA
Primaveral marco natural recibió la “Nieve de ideas” propuesta por TEDxBariloche el sábado en el Llao Llao Hotel & Resort. El salón Bustillo fue escenario de recreaciones de historias de vida relatadas por Roberto “Bob” Killmeate, Adriana Serquis, Alvar Puente, Guillermo Abramson, Verónica Garea, Pablo Gleiser, Elena Durón, Pablo Bernasconi, Gustavo Stechter y Pedro Bellora.
En lenguaje musical Pedro Bellora complementó su exposición aludiendo a lo maravilloso del mundo. Un cierre apropiado a la experiencia de asistir a relatos que giraron en torno a ciencia, creación e incentivo social. Desde teorías a la acción, transitadas con optimismo alentado por vivencias.
Haber sobrevivido a una descarga eléctrica plasmó más que improntas físicas al joven músico que centró su contacto con el público en la búsqueda de la felicidad. Propia, la de seres queridos y su convergencia. “No puedes vencer a la muerte pero puedes vencer a la muerte en la vida, a veces y mientras más a menudo aprendas a hacerlo más luz habrá”. Los versos de Charles Bukowski otorgaron marco al repaso que Bellora hiciera por aulas en Buenos Aires, la amistad forjada en Suiza con Jim Hall y su retorno a esta ciudad para continuar una productiva carrera. Un foro virtual, videos, el libro “Armonía en capas” y discos lo mantienen en contacto con miles de usuarios de redes en permanente interacción. Su mensaje: no aguardar una situación límite para accionar hacia la satisfacción personal ni obedecer al concepto de éxito establecido por paradigmas.
Para Roberto Killmeate el rumbo hacia la “construcción de un mundo justo y equitativo para todos” adquirió definición tras el 4 de julio de 1976, cuando tres sacerdotes y dos seminaristas palotinos con los que compartía misión fueron asesinados en la parroquia. Una hebra y una bufanda tejida con fibra de pelo de guanaco oficiaron de referencia para aludir a la conformación del Mercado de la Estepa, sustento de trescientas familias que “con sus manos crean hilos visibles, representativos de su identidad cultural”. Movimiento social orientado a “pensar y encontrar una economía distinta”. Proceso que comenzó en los años 80 en José C. Paz con la titularización de tierras y construcción de viviendas.
La actividad de la doctora en Física Adriana Serquis, centrada en el diseño de celdas de combustible que transforman energía química en eléctrica, quedó planteada en la búsqueda de respuestas. Un repaso histórico por la conformación de la tabla periódica y sus elementos, imágenes ampliadas por un microscopio y referencias a la observación de átomos mediante nanómetros fueron ilustrando el camino hacia la investigación científica y la intervención humana. La curiosidad como incentivo y la responsabilidad de utilizar el conocimiento para contribuir al bienestar fueron conceptos expresados para definir la finalidad de observar el orden estructural de los materiales y su diseño inteligente para construir dispositivos. Apelando a la imaginación como complemento de la razón y las ideas, convocó a “mirar el mundo que nos rodea en escala atómica”.
La del montañista Álvar Puente fue una apelación a superar el miedo. De regreso de Nepal tras cuarenta días de trabajo de ayuda comunitaria, refirió una expedición plagada de peligro. Vastedad de vivencias, que incluye la cima del Everest alcanzada en 2010, destacó el miedo como “la sensación más fuerte. Que el seguro al que estoy atado no resista, que el puente por el que cruzo una grieta se derrumbe, una avalancha, incluso la muerte, son reales y permanentes cuando uno se aventura en la montaña”. El desafío es “utilizarlos a favor de la superación personal y el cambio”. Fue en 2011 cuando decidió encarar la cima del volcán Corcovado junto a Martín Raffo y Charly Galosi. La navegación por embravecidas aguas del Pacífico, recuento de estrategias para afrontar el peligro (“tuvimos la suerte de poder encontrar los condimentos de esta receta, no enfrentar ese miedo solo y el humor”), dos avalanchas, la zozobra en una pendiente sin piqueta ni encordados ni grampones donde imperó la calma, el naufragio del regreso…
Ingredientes de un repaso que por momentos mantuvo en vilo al auditorio. “Cuando un lugar pone los pelos de punta, quita la respiración por un momento, y el ruido de piedras deslizándose agita corazón, decimos que tiene mucho ambiente. Este tenía cocina, comedor, living, habitaciones”, bromeó. Afrontado el desafío con el conocimiento como herramienta, debieron decidir si abandonar el intento –con el implícito “miedo al fracaso impuesto por una sociedad exitista, que pesa a todos”- o enfrentarse a un camino peligroso. Elegimos encarar camino de las avalanchas y no volver con la mochila del fracaso” (risas).
Miedos. A la soledad, al compromiso, a la decepción, a la muerte, enumeró Puente, “Muchos son impuestos, usemos estrategias a mano para racionalizarlos. Relativicemos los propios mirando desde la vereda de enfrente a quienes enfrentan los suyos”, apeló.
El hecho de que “cada uno de nuestros átomos haya sido forjado en los hornos supercalientes de estrellas de generaciones anteriores a nosotros” es impresionante, evaluó el doctor en Física Guillermo Abramson. Uno de los descubrimientos fundamentales de las ciencias modernas es el de las fases por las que atraviesan las estrellas. Aunque sin alcanzarlas, con el auxilio de la física y la matemática es posible conocerlas. ¿De qué estamos hechos?, inquirió, para mencionar luego teorías sobre el origen del hombre y asegurar que proviene de la misma materia que las estrellas.
Describió el proceso mediante el cual las estrellas se procuran combustibles nucleares hasta disiparse “en una nube de gas y polvo de la galaxia, en la que se formaran nuevas estrellas, y el “trabajo a cargo de las poquitísimas estrellas más pesadas del universo” cuya explosión produce una supernova. “En este reciclado permanente de materia de la galaxia las estrellas arrastran consigo a planetas, asteroides, satélites. Inclusive el sol, cuando llegue final de su vida, entregará sus átomos y los de nuestro planeta y nosotros mismos a la nube de gas y polvo de la galaxia. Somos literalmente descendientes de las estrellas del pasado. Con el tiempo seremos antepasados de las estrellas, de los planetas del futuro. ¿No es extraordinario?”, concluyó.
Directora ejecutiva de la Fundación Invap, participante de la “Liga de la Leche Argentina”, doctora en Física, Verónica Garea inició su presentación con la enumeración de tareas domésticas diarias. “No será un día de Álvar Puente pero tiene lo suyo”, bromeó. Centrada en el trabajo reproductivo de cuidado doméstico y su escasa valoración social, incluyó datos estadísticos que reconocen en la Revolución Industrial el origen de la consideración de que trabajo es empleo rentado y “lo que uno hace para que su familia pueda vivir la vida, bien, no existe, nadie lo registra, es invisible. Y sin embargo es imprescindible”.
Aristófanes postula una huelga sexual de las mujeres de Atenas para terminar con la guerra del Peloponeso. ¿Qué pasaría si una Lisístrata moderna convoca a una huelga de cuidado?, inquirió. Diferencias de remuneraciones, licencias por maternidad y lactancia, roles preestablecidos, libros de autoayuda con soluciones basadas en decisiones personales, “por qué dejar que el trabajo de cuidar, de la crianza, se base solamente en renuncias y sacrificios personales”, fueron algunos aspectos repasados. No bastan actitudes personales para poner en evidencia el valor que tiene el cuidado para la sociedad, hace falta “una política de Estado”, dijo.
Cronología, estudio de los ritmos biológicos y la ciencia del sueño. Es la especialidad a la que orientó investigaciones el doctor en Física Pablo Gleiser quien integra el Grupo de Física Estadística e Interdisciplinaria del Centro Atómico Bariloche. Interesado en indagar en aspectos del tercio de la vida que los seres humanos destinan a dormir, aludió a resultados obtenidos mediante estudios específicos obtenidos a través de “un dispositivo portátil, accesible, fácil de usar en la propia casa, con los sensores necesarios: el teléfono celular”. Creado un programa específico, su instalación en teléfonos de voluntarios permitió acceder a los datos necesarios.
“Les quiero contar que el futuro ya llegó”, señaló la responsable de la Fundación Petisos, Elena Durón. “Cuando decimos frases como la infancia es el futuro o el niño de hoy será el gran hombre del mañana, estamos diciendo una verdad a medias. Porque con eso negamos a los niños la posibilidad, la oportunidad, de ser considerados personas completas aquí y ahora”.
En pos de derechos, “hemos pasado situaciones horribles pero mentiría si no les contara también sobre la fuerza enorme, el amor y la energía de niños que sobrepasan aún las circunstancias más difíciles”. Entre las lecciones aprendidas mencionó que “todos los niños son capaces de leer su contexto y de transformarlo; todos necesitan de un adulto –no adelante, no atrás, al lado, como pares asimétricos brindándoles miradas de amor, de cuidado, contención y límites-; nunca es tarde para encontrar tu pasión, y los niños y adolescentes son expertos en sus propias vidas y ese conocimiento puede ayudar a mejorar el mundo adulto”. Con ejemplos de vida en cada caso.
Pablo Bernasconi escogió dirigirse a la audiencia aludiendo a un cuento de Jorge Luis Borges, la proximidad natural de los niños a la belleza y la función del artista en la sociedad. Preguntándose si erudición es sabiduría y acudiendo a la emblemática “lo esencial invisible a los ojos”, inquirió: ¿cuántos de nosotros defendemos, apostamos a esa frase. Es posible decir qué es una nube desde el raciocinio?
Una experiencia infantil lo incentivó a escribir un libro con su hijo Franco intentando explicar desde la metáfora, la retórica, desde esa conexión con la sutileza que tienen los niños. “Definimos que infinito es: el interior de la pollera de una señora gorda vista por un microbio, esa pesadilla en la que estoy ante la lluvia del televisor y me toca barrerla con un escarbadiente, dos partículas de polvo jugando a las escondidas en planetas diferentes, un ángel soñando; esa idea que no quiere, no se deja y se rehúsa a ser enjaulada en una palabra”, ejemplificó.
Los artistas “son intérpretes de lo invisible, que es intangible. Lo que tiene de bueno la poesía es que es incapaz de mentir. Lo que hace la verdad muchas veces es tomarnos prisioneros”. Como artista “tengo que seducir” a la materia de creación, “convencerla de que mis intenciones son buenas. Lo siento como una música apenas audible, muy lejana. Tengo que prestar mucha atención, sobre todo a sus ritmos. A veces esa poesía está dentro de un bosque espesísimo al que tengo que entrar muy despacito, cauteloso, para que ese animal tímido, miedoso, frágil se acerque, me huela. Si hago lo contrario, la pierdo para siempre”. La lucha contra la verdad dogmática “puede ser hasta perniciosa, dolorosa. Estoy conforme. Creo, imagino, aventuro, deduzco que fue porque hace mucho tiempo le hice caso a ese niño que me implora todos los días, que me ha convencido de creer más en la belleza que en la verdad”.
Diseñador gráfico, Gustavo Stechter explicó el proceso mediante el cual arribó a un proyecto iconográfico basado en elementos históricos, culturales, artísticos, geográficos, gastronómicos y tradicionales de la idiosincrasia argentina encarado tras la crisis de 2001. Merecedor de múltiples premios, fue replicado en Alemania. Todas las experiencias en ciudades “con la letra B, ¿cuál será la próxima?”, deslizó, definiendo luego que “la identidad siempre está en nosotros”.
Una experiencia integralmente enriquecedora.
Por Teresita Méndez
DeBariloche