Buscaban en un lago trozos del meteorito

Redacción

Por Redacción

MOSCÚ, NUEVA YORK (AFP).- Varios buzos rastreaban el fondo de un lago ruso ayer, en busca de fragmentos de un meteorito que cayó la víspera en la Tierra como una bola incandescente y cuyas ondas de choque dejaron unos 1.200 heridos, provocando daños en miles de hogares en Rusia. Este meteorito de unas 10 toneladas atravesó el cielo de los Urales el viernes por la mañana, cuando el mundo se preparaba para un encuentro con un gran asteroide, luego del cual algunos responsables rusos pidieron la creación de un sistema mundial de defensa de objetos espaciales. La sorpresiva caída del meteorito detuvo el tránsito en la ciudad industrial de Chelyabinsk, cuyos habitantes salieron a las calles para contemplar los destellos luminosos antes de buscar refugio mientras un estallido quebraba los vidrios de las ventanas y activaba las alarmas de los automóviles. Numerosas personas fueron heridas a causa de los trozos de vidrio. Ayer unos 37 adultos y tres menores de edad continuaban hospitalizados con cortes y algunos con heridas más serias. Unos 20.000 socorristas fueron enviados a la región y trabajaban ayer tapiando las ventanas e inspeccionando unos 3.000 edificios. Un fragmento del meteoro –llamado meteorito una vez que toca el suelo– aparentemente cayó en las heladas aguas del Lago Shebarkul, en la región de Chelyabinsk. Pero los seis buzos que inspeccionaron las aguas heladas del lago durante tres horas no hallaron nada. Por otra parte, la agencia espacial estadounidense NASA confirmó ayer que el meteorito estalló a unos 20 kilómetros de altura sobre la Tierra. La mayor parte de los daños se produjeron por la onda explosiva y no por los pedazos de meteorito afirmó. El cuerpo celeste entró en la atmósfera a una velocidad de 18 kilómetros por segundo, informó la NASA, al señalar que eso supone casi 65.000 kilómetros por hora, es decir, 30 veces más rápido que un avión Concorde.


MOSCÚ, NUEVA YORK (AFP).- Varios buzos rastreaban el fondo de un lago ruso ayer, en busca de fragmentos de un meteorito que cayó la víspera en la Tierra como una bola incandescente y cuyas ondas de choque dejaron unos 1.200 heridos, provocando daños en miles de hogares en Rusia. Este meteorito de unas 10 toneladas atravesó el cielo de los Urales el viernes por la mañana, cuando el mundo se preparaba para un encuentro con un gran asteroide, luego del cual algunos responsables rusos pidieron la creación de un sistema mundial de defensa de objetos espaciales. La sorpresiva caída del meteorito detuvo el tránsito en la ciudad industrial de Chelyabinsk, cuyos habitantes salieron a las calles para contemplar los destellos luminosos antes de buscar refugio mientras un estallido quebraba los vidrios de las ventanas y activaba las alarmas de los automóviles. Numerosas personas fueron heridas a causa de los trozos de vidrio. Ayer unos 37 adultos y tres menores de edad continuaban hospitalizados con cortes y algunos con heridas más serias. Unos 20.000 socorristas fueron enviados a la región y trabajaban ayer tapiando las ventanas e inspeccionando unos 3.000 edificios. Un fragmento del meteoro –llamado meteorito una vez que toca el suelo– aparentemente cayó en las heladas aguas del Lago Shebarkul, en la región de Chelyabinsk. Pero los seis buzos que inspeccionaron las aguas heladas del lago durante tres horas no hallaron nada. Por otra parte, la agencia espacial estadounidense NASA confirmó ayer que el meteorito estalló a unos 20 kilómetros de altura sobre la Tierra. La mayor parte de los daños se produjeron por la onda explosiva y no por los pedazos de meteorito afirmó. El cuerpo celeste entró en la atmósfera a una velocidad de 18 kilómetros por segundo, informó la NASA, al señalar que eso supone casi 65.000 kilómetros por hora, es decir, 30 veces más rápido que un avión Concorde.

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