Búsqueda en Facebook orientó la investigación
SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM).- Las señas particulares, un identikit y un trabajo de investigación en las redes sociales permitió a la Policía de esta ciudad dar con uno de los presuntos agresores de dos jóvenes que el pasado sábado vivieron momentos de extrema tensión cuando fueron abordadas por una patota de entre cinco y siete miembros en la oscura plaza del barrio Chacra Cuatro. El comisario de la unidad 43ª, Darío D’Angelo, confirmó a este diario la demora de un sujeto domiciliado en el mismo barrio donde ocurrió el incidente, primero relacionado con una tentativa de robo y luego con un intento de abuso sexual, del que una de las jóvenes logró escapar tras un intenso forcejeo. Las víctimas ofrecieron datos que permitieron a la Policía confeccionar un retrato del individuo, que luego fue confrontado con un minucioso trabajo de comparación de personas en las redes sociales, sobre la base de algunos datos que permitieron orientar las pesquisas sobre una determinada comunidad de Facebook. El joven fue demorado y quedó a la espera de la intervención de Fiscalía, que es la que determinará si formaliza la acusación y bajo qué figura lo hace, una vez que el sospechoso sea sometido a la rueda de reconocimiento. El demorado tiene antecedentes policiales aunque no condenas firmes, y la pista trazada podría llevar a los agentes a procurar nuevas detenciones en las próximas horas. Como informó este diario, el hecho que está bajo intensa investigación ocurrió la noche del pasado sábado, cuando dos jovencitas de esta ciudad, que son primas entre sí, fueron abordadas por dos sujetos que, en primera instancia, intentaron robarle a una de ellas el celular en la parada del colectivo de Chacra Cuatro. Una de las víctimas pudo correr y ponerse a salvo en la Ruta Nacional 40 y la otra intentó hacer lo mismo pero fue interceptada por un grupo de entre cinco y siete personas vinculadas con los dos primeros agresores. La joven fue reducida a golpes y sometida a un intento colectivo de abuso sexual en la plaza, pero logró zafarse y fue asistida junto con su compañera por un automovilista que las resguardó en su vehículo cuando advirtió el desesperado llamado, a una veintena de metros de la escena del ataque y mientras aún eran perseguidas por los jóvenes.