Cae el desempleo en EE. UU., pero no conforma a Obama
Las cifras indican que la recuperación económica es frágil y lenta
La cantidad de desocupados no disminuye en la medida que los expertos y el gobierno esperan.
WASHINGTON (AFP) – Las cifras de creación de puestos de trabajo en marzo en Estados Unidos decepcionaron pese al descenso de la tasa de desempleo, que se situó en 8,2%, el dato más bajo de los últimos tres años. En cifras corregidas por variaciones estacionales, la primera economía mundial creó 120.000 puestos netos, según el departamento de Trabajo, mientras que en enero y febrero se crearon 275.000 y 240.000 nuevos puestos de trabajo, datos que contrastan con la desaceleración de marzo. “Nos congratulamos por las noticias de que nuestras empresas crearon otros 121.000 empleos el mes pasado y de que la tasa de desempleo descendió”, dijo el presidente estadounidense Barack Obama, quien advirtió que todavía habrá “altibajos” en el proceso de recuperación. Por el contrario, el candidato a la investidura republicana para las elecciones presidenciales de noviembre Mitt Romney afirmó que los datos del paro son “débiles y preocupantes”, pese al ligero descenso de la tasa de desempleo. Los analistas, que esperaban 200.000 nuevos puestos de trabajo netos, se mostraron decepcionados. Este dato puede “suscitar dudas en cuanto a la fuerza del mercado laboral”, según Michael Gapen, del banco Barclays, y “un regreso a la tasa más baja de crecimiento de empleo”, como en 2011. Desde el verano, el paro está disminuyendo en Estados Unidos, ya que la tasa alcazaba 9,1% en agosto. La tasa de desempleo y subempleo (que incluye a los trabajadores a tiempo parcial o las personas que han abandona la búsqueda de empleo) mantiene la sintonía, con una caída a 14,5% en marzo -contra 14,9% en febrero- el nivel más bajo desde enero de 2009. “Es difícil decir que un aumento del empleo en Estados Unidos es negativo, pero los detalles convierten a estos datos en decepcionantes”, explicó Jennifer Lee, economista de BMO Capital Markets. Los analistas temen que la contratación haya podido crecer por un tiempo desacostumbradamente clemente, que alentó un incremento de la actividad que fue compensado con una desaceleración en marzo. “Nuestra interpretación es que marzo subestima la mejora del mercado laboral, mientras que enero y febrero la habían exagerado”, aseguró Nigel Gault, de IHS Global Insight. La reducción de empleos temporales (-7.500) – un indicador avanzado de la actividad económica- confirma esta teoría.