Calificado panel debatió el futuro social y económico

Las conferencias se hicieron en la sede del MNBA. El encuentro fue organizado por "Río Negro".

Por Redacción

NEUQUÉN (AN).- «Hay que tener cuidado con estos éxitos en materia económica. Esperamos conocer qué medidas tomará el futuro gobierno porque en dos o tres años podemos volver a las puertas del infierno».

El economista Eduardo Conesa describió con pasión el proceso de crecimiento que se produjo en la Argentina en los últimos cuatro años, advirtió sobre los riesgos que afronta la futura administración y recomendó controlar el proceso inflacionario y por ende los aumentos salariales: «un aumento salarial del 30% genera una inflación del 20%. Los aumentos tienen que estar atados al crecimiento», dijo.

Conesa, director del área de Ciencias Sociales de la UBA, abrió ayer jornada «La Argentina que viene», que se desarrolló en la sede neuquina del Museo Nacional de

Bellas Artes. El economista y Manuel Solanet, ingeniero civil con post grado en Economía, compartieron el segmento «Pensamiento Económico». La segunda parte, que se denominó «Pensamiento Social», estuvo a cargo del filósofo Tomás Abraham y del profesor del Doctorado en Ciencias Políticas de la UCA, Vicente Massot.

«La Argentina que viene» contó con la organización y el auspicio de «Río Negro» y fue seguida por más de 150 personas de distintos sectores de la comunidad regional, sobre todo gente ligada a la actividad empresaria.

Solanet consideró que la Argentina asiste a una reelección presidencial de hecho y en ese contexto es «muy difícil imaginar que habrá un cambio en el rumbo del gobierno». Para Solanet, Cristina Kirchner tiene ante si un escenario mucho más complicado que el que debió afrontar su marido en mayo de 2003 y «no tiene espacio para alegar sobre la herencia recibida. Si los candidatos pudieron elegir elegirían las situación de 2003, por el margen de maniobra que había en ese momento», indicó. El economista consideró que es urgente adecuar las tarifas de energía, recrear el clima de inversiones y solucionar la situación de los bonistas extranjeros aunque el auditor sea «el demonio», el FMI. Luego criticar al modelo económico, se esperanzó con el primer mensaje de Cristina Kirchner pues no fue un discurso «crispado» como el que ha usado el presidente hasta ahora.

Tras los economistas hablaron Massot y Abraham. El primero pidió recrear las instituciones y consideró nuestro no está en crisis «sino en decadencia, desde la década del '40». Massot, criticó el ánimo refundacional que han tenido «todos los presidentes desde 1976 en adelante». «Todos cambiaron la Corte Suprema, eso es no tener instituciones», dijo.Un militante de derechos humanos que estaba en la sala repudió a Massot, le recordó su ligazón a la dictadura militar y se fue.

Abraham, por su parte, describió el grave cuadro social, más allá de la generosidad de la economía y pareció replicar afirmaciones de los economistas Conesa y Solanet y de Massot.


Exit mobile version