Campaña por la reelección hizo olvidar el cáncer de Chávez
Caracas
Por Néstor Rojas (dpa) En la campaña por otra reelección, el presidente Hugo Chávez supo desviar la atención de los venezolanos del cáncer que padece, y por el que tuvo que someterse a un largo tratamiento en el último año, gracias a una actividad proselitista en la que apareció más en televisión y menos en sus actos públicos.
Chávez, de 58 años, fue operado en Cuba a fines de febrero pasado por la recurrencia del cáncer y hasta el plazo para la inscripción de su candidatura, el 11 de junio, era una incógnita si podría asumir la exigencia de una campaña electoral de más de tres meses.
Durante la actividad proselitista, el mandatario apenas se refirió a su enfermedad en dos ocasiones y en ambas aseguró que el cáncer había desaparecido.
Sin embargo, esta vez no fue el mismo Chávez de anteriores campañas, en las que cabalgaba en la ola de las multitudes, hacía delirar a sus simpatizantes con largas arengas y desafiaba su condición humana.
Al concentrar parte de su campaña en la televisión, pudo tomar un receso entre discurso y discurso, haciendo ver que sus labores como presidente lo retraían al encierro en la casa de gobierno.
En los meses de proselitismo el cáncer siguió siendo una incógnita para los venezolanos, tanto como lo fue tras el anuncio que hizo el propio Chávez el 30 de junio de 2011 sobre la operación de un primer tumor cancerígeno.
El país sólo conoce lo que Chávez ha informado sobre su operación, que es que le dejó “cicatrices en el abdomen”.
El candidato opositor Henrique Capriles Radonski nunca mencionó el tema en la campaña política, como si tuviera enfrente a un rival entero y saludable.
En su larga convalecencia, que Chávez repartió entre La Habana y Caracas el último año, mantuvo el contacto con el país por llamadas telefónicas o mensajes por la red social Twitter, un esquema que cambió en el segundo mes de campaña cuando tuvo más actividad pública en caravanas y mítines.
Chávez se encamina a una elección clave en sus aspiraciones de permanecer en el poder y completar 20 años de mandato, para lo cual trazó una estrategia en la que no se mencionó la enfermedad.
“Aquí estamos vivitos y coleando”, dijo en un programa de televisión grabado a pocos días de las elecciones. “Ante la enfermedad que me cayó, una resistencia feroz para vivir. Tengo una grandísima fe de vivir y una voluntad de poder para seguir sirviendo a los venezolanos”, agregó.
Los analistas sostienen que aunque Chávez bajó de ritmo en comparación con campañas anteriores, también supo regular sus fuerzas y combinar el derroche de energía en las presentaciones públicas con mensajes transmitidos en las cadenas de radio y televisión, que están obligadosa transmitir todos los medios audiovisuales.
El dirigente opositor Carlos Vecchio, del comando regional de Caracas por Capriles, afirmó que durante 2012 Chávez “duplicó” el tiempo de exposición mediática.
“Van tres meses de campaña. Durante este período, Chávez ha hecho 27 cadenas presidenciales. El tiempo de duración de todas estas cadenas es de 2.597 minutos, más de 43 horas”, dijo con mediciones en mano.
Agregó que el tiempo usado este año en los medios supera abiertamente las casi 10 horas que acumuló en 2006, cuando disputó su primera reelección.
“Esto genera un desequilibrio, porque no hay igualdad en el acceso a los medios de comunicación, tal como lo exige nuestra ley electoral”, indicó.
El analista Juan Vicente Scorza, portavoz de la empresa encuestadora International Consultin Services, señaló a dpa que Chávez logró que el cáncer no quedara anclado como tema en la opinión pública.
“Ha habido una continua exposición de recuperación y eso ha bajado el nivel de las especulaciones. Además, hay casos de otros líderes que han estado enfermos, como la presidenta de Brasil (Dilma Rousseff) y el mismo Lula da Silva. Chávez ha tenido una adhesión afectiva, un acompañamiento en su recuperación”, señaló. A estos casos se suma ahora la operación a la que acaba de ser sometido también el mandatario de Colombia, Juan Manuel Santos.
Scorza recalcó que además del lazo afectivo de los votantes, en Chávez hay un fenómeno de “liderazgo” que se expondrá al escrutinio en las elecciones del 7 de octubre.
Pese a las vicisitudes de Chávez en los últimos meses, pronosticó que ganará las elecciones con 55 por ciento de los votos, contra 35 por ciento para Capriles.