Campos no se entregaba por temor a represalias

Su abogado reveló que apuntan a familiares de la víctima, Gastón Soazo, que pertenecía a la banda “Los Bin Laden”. La fiscal avaló el pedido de protección, aun dentro de la cárcel.

Por Redacción

JUDICIALES

NEUQUÉN (AN).- La fiscal de Delitos Violentos contra las Personas, Gloria Lucero, solicitó ayer a la jueza Mara Suste que disponga una custodia especial para garantizar la seguridad dentro de Unidad de Detención 11 de Eber Javier Campos (24 años), acusado de matar de Gastón Soazo (24).

El pedido, realizado en conjunto con el defensor Gustavo Olivera, obedece al temor de que la familia del joven que fue ultimado de tres balazos en jueves pasado en el barrio Islas Malvinas, busque represalias aún dentro de la cárcel.

“Hay una situación de riesgo conocida y queremos evitar que dentro de la unidad haya inconvenientes”, indicó Lucero.

Reveló que “desde la Fiscalía tomamos los recaudos necesarios y en estas 24 horas que ya estuvo detenido ordenamos que tenga resguardo físico”.

La audiencia de formulación de cargos se realizó ayer, a menos de 24 horas de que Campos se entregara en la sede judicial en compañía de su abogado.

En la misma, y con el acuerdo del defensor, Suste dispuso que Campos cumpla 30 días de prisión preventiva a los efectos de no entorpecer la investigación y solicitó que sea alojado en otra unidad de detención.

Es que si bien consideró también el riesgo de fuga, Olivera detalló que los cuatro días que Campos estuvo prófugo no obedecieron a un interés por evitar la justicia, sino por temor a la familia del joven asesinado, que conforman la banda denominada “Los Bin Laden”.

De hecho, se supo que el mismo jueves por la noche los testigos que inicialmente habían sido demorados fueron agredidos luego de brindar su testimonio en la puerta de la Comisaría Tercera, por mujeres y jóvenes que se cree son familiares de Soazo.

En la audiencia la fiscal detalló que Soazo recibió tres disparos, uno que le atravesó el rostro de pómulo a pómulo, otro que le ingresó por el intercostal derecho y salió por el hombro izquierdo y el letal, que le impactó de lleno en el parietal izquierdo, desde atrás.

Si bien el arma utilizada no fue recuperada, fueron cinco los testigos que señalaron a Campos como el homicida y que antes de disparar discutió con Soazo porque le habría pagado por drogas que nunca le entregaron.

Lucero indicó que los testigos primero señalaron a otra persona como el autor, a pedido del mismo Campos quien por mensajes de texto habría intentado generar una especie de “despiste”.