Canillita

Por Carta de lector

En la obra “Canillita” de Florencio Sánchez, el protagonista (Canillita) es un vendedor de diarios callejero de unos catorce años, a quien a medida que crecía el pantalón le iba quedando corto y dejaba las canillas expuestas.

La canilla es la parte frontal de la pierna entre la rodilla y el pie, de ahí el nombre de las canilleras, que protegen tibias y peronés de los jugadores de fútbol.

La aclaración precedente viene a cuento porque leo en el diario Río Negro del viernes 6 del mes en curso una nota titulada “Canillita”, en la que se dice que en la época de la obra citada se llamaba canillas a las piernas, cuando en realidad siempre se llamó de ese modo a la canilla o tibia y no a la pierna, nombrada “gamba” en lunfardo.

En otro orden de cosas, el gran Florencio Sánchez fue un vecino más de Banfield, donde se lo tiene incluido en la lista de Banfileños Ilustres, habiendo residido en la calle Medrano al 400 de esa localidad, en una casita que adquirió con la venta del manuscrito de su obra “Barranca abajo”.

Miguel Ángel Gasparini

DNI 7.745.473

Viedma


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