El presidente Illia y una palabra inadecuada

Dante Morosani
DNI 7.298.605
Neuquén
En la continuidad del curioso y pintoresco repertorio de “anécdotas de colección”, el registro de hoy corresponde a la mañana del 20 de agosto de 1965, destacando el arribo a la estación aérea de la ciudad de Neuquén, y posterior visita a la zona de los Yacimientos Petrolíferos de Plaza Huincul y Cutral Co, del Presidente de la Nación, Dr. Arturo Umberto Illia.
Como el acontecimiento lo ameritaba, la Radio local privilegia el dispositivo periodístico.
No obstante -a mi modesto criterio- improvisa la cobertura con un locutor y no a través de un hombre de prensa, siendo e l único medio que logra ubicación frente a la puerta de la aeronave por la cual aparecerá el calificado huésped.
Tan pronto ello ocurre, la voz exultante del locutor pregona una y otra vez , “impresionante, impresionante señores, el presidente de la Nación está en Neuquén… Impresionante… Ya vamos a escuchar el saludo del doctor Illia”, impresionante”. Y dale con “esa” impresión.
Cuando el primer mandatario queda cara a cara con el locutor, se tuvo la sensación que le quitaría el micrófono, pero no, optó por reprenderlo airadamente: “escúcheme joven… que tanto impresionante, impresionante. Es normal, es bueno que un presidente visite el interior del país, es una obligación, no es algo impresionante como dice usted”.
De cara a la pasividad y la calma, distintivo de la personalidad del querido Doctor, quizás el último repúblico que dio la política argentina, aquella reacción fue verdaderamente una sorpresa para quienes tuvimos ocasión de verlo y escucharlo.
La imagen adjunta, en Casa de Gobierno, corresponde a tan honrosa visita: el Dr. Illia –cigarrillo entre los dedos- Angel “Lito” Della Valentina, Intendente , y Domingo Manuel Trimarco quien, 13 años después, con grado de General, sería gobernador de facto de Neuquén.
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