Jaque a la Corte

Por Redacción

Un grupo de personas y agrupaciones vinculadas al kirchnerismo han convocado a una marcha el 1º de Febrero con la consigna de “echar a la Corte”. Aducen que los jueces que la integran desempeñaron mal sus funciones y realizaron actos de persecución contra personajes de ese signo político acusados ante la justicia por causas de corrupción.
Aun cuando no se comparta para nada el motivo de la misma, quienes convocan a esa movilización están ejerciendo el derecho ciudadano de manifestarse, derecho que es parte sustancial del plexo garantista vigente en el país.


Sin embargo, una cosa son los individuos o entidades convocantes y otra los funcionarios públicos que han expresado su adhesión a un abierto ataque desestabilizador contra un Poder del Estado, como lo han hecho el ministro Martín Soria y el vice Juan Mena y algunos legisladores oficialistas, en una acción incompatible con la función que desempeñan.


Más grave aún es la actitud del Presidente de la Nación criticando el funcionamiento de la Corte y cuestionado algunos de sus fallos como el que declaró inconstitucional la ley que reformó el Consejo de la Magistratura en 2006, por lo cual podría darse que, a breve plazo, el titular de la Corte pasara también a presidir ese Consejo con lo que sacaría a ese organismo de la influencia y el manejo del kirchnerismo como ocurre actualmente.


La intervención del Presidente con sus críticas a la Corte, en llamativa coincidencia con la convocatoria, es una clara violación a los límites impuestos por la Constitución Nacional que en artículo 109 establece: “En ningún caso el Presidente de la Nación puede ejercer funciones judiciales…”. Por otro lado, el Presidente no puede desconocer que para el caso en que los jueces de la Corte no actuaren correctamente, la Constitución tiene previsto en el art. 53 el mecanismo del juicio político que debe instaurarse ante el Poder Legislativo en claro equilibrio de la división de poderes.


Es cierto que el funcionamiento de la Justicia deja mucho que desear por su ineficacia, lentitud y dudosos fallos, pero esas correcciones no se lograrán con acciones sediciosas, como la marcha del 1F, que lo que realmente pretenden es lograr su manipulación al servicio de espurios intereses. Por el contrario, los cambios necesarios que reclama el país solo se producirán mediante una reforma de la participen todos los sectores políticos y sociales, de tal forma que resulte un compromiso concreto por una Justicia independiente, objetiva y confiable al servicio de la sociedad y que sea una garantía para todos los ciudadanos.


Carlos Segovia
DNI 7.304.065

Cipolletti


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