La destrucción del Museo Tello

Por Carta de lector

Roberto Esteban Bovcon, DNI 8.213.921

Viedma

Para evitar adjetivaciones recuerdo que el Museo Tello, pionero de Río Negro desde 1970, primero fue destruido por el intendente Ferreira y mantenido en cajas, sin respetar las normas mínimas de conservación del material. Luego, se alquiló un local chico y desde 2024 está de nuevo en cajas mal preparadas en el Parque Industrial de Viedma. A partir de distintas fuentes vinculadas al área cultural, el nuevo director de Patrimonio y Museos de Río Negro, Pablo Chafrat, resolvió desestimar la instalación del museo en el histórico edificio.

La decisión se apoyó en informes técnicos y en un nuevo relevamiento arquitectónico que concluyó que el inmueble no reúne las condiciones necesarias para la conservación de piezas patrimoniales.

La definición marca un giro respecto de lo anunciado durante 2025 por la gestión anterior de Cultura. En septiembre de ese año, funcionarios provinciales habían confirmado públicamente una inversión cercana a los 40 millones de pesos para refaccionar el sector de la casona donde iba a funcionar el museo. Incluso se había firmado un convenio con la Asociación Amigos de lo Nuestro para avanzar con obras de restauración y acondicionamiento.

Sin embargo, las tareas nunca llegaron a materializarse y el tiempo pasó sin avances visibles. Todo 2025 transcurrió con el museo cerrado, mientras las más de cinco mil piezas arqueológicas, históricas y paleontológicas continúan guardadas en depósitos.


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