Milei y la “Guerra del cerdo”

Por Carta de lector

Sergio Giordano, CI 8.266.788

Neuquén

El 28 de marzo pasado me comuniqué, luego de mucha búsqueda en la web, con la única dirección que el partido político “La Libertad Avanza” liderada por el contador Javier Milei ofrece públicamente para afiliarse. Dicha página que aclara que se trata de la filial CABA de dicho movimiento y deriva automáticamente a un Whatsap donde poder comunicarse. Pregunté simplemente “donde podría afiliarme en persona (Cara a cara) en la Ciudad de Neuquén Capital”. Recibí una amable bienvenida, notificándome que seria contactado por alguien con número telefónico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, encargado de derivar a los interesados a las diversas sedes cercanas a sus domicilios.

Hasta ahí todo bien, y en vista de la empatía percibida les envié un muy breve video del momento en que esa misma mañana, mientras practicaba ciclismo sobre el paseo de la costa, fui agredido verbalmente por llevar puesta una remera deportiva con el logo del León y el nombre del candidato Milei.

La agresión no pasó a mayores y el único comentario que agregué fue un sobreimpreso al video que expresaba “La libertad no tiene edad ni vencimiento” en alusión a mis 64 años y mi buen estado espiritual, físico e intelectual.

Al día siguiente, para mi sorpresa, luego de leer en el “grupo de ingreso” algunas cálidas bienvenidas, aparece la leyenda de que había sido excluido del grupo. Quedé nuevamente en el punto de partida, nuevamente aislado y sin contactos locales.

En vista del breve y pulcro contacto, donde, repito, la única pregunta formulada era conocer dónde afiliarme, no me cabe más que suponer (con fuerza) que la exclusión se debió a la visualización de “mi edad”. Además de esta falta de respeto, quienes acompañan al contador Milei han causado una muy mala impresión al segregarme discrecionalmente sin ninguna explicación. Tengan cuidado quienes pertenecen a mi franja etaria porque a lo expuesto se suma que la “militancia” de Neuquén nunca haya exhibido una sola persona de la tercera edad en ninguna de sus fotos, tal vez como un inadvertido aviso del lugar que nos espera ocupar en la nueva sociedad de crecimiento prometida por Javier. ¿Será tal vez la materialización de la fábula filmada por Torre Nilsson?.