Monumento a José de San Martín, símbolo de la capital neuquina

Cuando nos aproximamos a fechas emblemáticas de la historia argentina, espontáneamente nos trasladamos a la historia local para indagar acerca de los efectos que tuvo en nuestra región. Hoy nos detenemos en admirar los honores que se le han rendido al Padre de la Patria, don José de San Martín.
En donde hoy está emplazado el monumento al General San Martín, el Neuquén del comienzo del siglo XX tenía edificado allí el Chateau Gris, aquella casa de madera que fuera sede del municipio de la incipiente capital.Ya en 1950 se formó una Comisión de Homenaje para organizar los tributos al soldado de la libertad americana. Estaba a su cargo el gobernador don Pedro Julio San Martín, mientras que la junta ejecutiva estaba presidida por el secretario don Pedro Mendaña.
Estas tareas se encontraban bajo la dirección del Ing. Luis Alonso, conocido profesional de nuestro medio quien donó la dirección técnica de los trabajos de basamento que gestionó ante la empresa de Construcción Falcone, la que también aportó mano de obra gratuita. El Monumento al Padre de la Patria fue ubicado, por disposición de la Comisión encargada de su erección, en la intersección de la Avenida Eva Perón -hoy Avenida Argentina- entre presidente Roca y ministro González, y las diagonales Alvear y 25 de mayo; aproximadamente, en el lugar donde se encontraba la pirámide fundacional de la ciudad.
La piedra fundamental se colocó en 1950. Don Camilo Raffy fue un hombre comprometido con la Asociación Sanmartiniana y en su oportunidad nos relató: “la estatua fue realizada en bronce y provino de Buenos Aires, la trajeron en el ferrocarril; la cola es maciza para equilibrar el peso sobre el monumento. La depositaron en la casa de gobierno en la carpintería de Belgrano esquina Jujuy; cuando la cargaron en el carro que la llevaría no pasaba por el marco del portón por lo que hubo que extraer el dintel momentáneamente” dijo el ilustre testigo de la gesta.
El diario La Provincia del 12 de septiembre de 1954informaba que solemnes históricos momentos se vivieron en la inauguración del Monumento al Libertador: “Neuquén se vistió de fiesta, con sus mejores galas, pudiendo asegurar sin temor a equivocarnos que jamás hubo mayor cantidad de público como ese día, de auténtico júbilo popular. Sus arterias principales, se vieron cubiertas por un gentío enorme, cuyo entusiasmo y satisfacción se adivinaba en sus rostros”. Cuando terminó la colocación de las ofrendas florales se procedió a la bendición a cargo del Obispo de Mendoza y Neuquén, Monseñor Doctor Alfonso Butteler; posteriormente, la pronunciación de los discursos a cargo del Dr. Claudio Juan Robiglio, en nombre de la Comisión Pro-monumento; el Sr. presidente del Honorable Concejo Municipal, don Eduardo A. Cortez Rearte; el general don Alejandro Falconier, comandante de la 6ª. División de Ejército, y el Dr. Pedro Luis Quarta, Gobernador del Territorio. Seguidamente se produjo el desfile cívico militar.
Agradezco una vez más al Archivo Histórico Municipal por ser repositorio de la historia de la ciudad, al Sr. Camilo Raffy, al que entrevisté hace muchos años; a Nora Alonso, hija del ilustre ingeniero, quien tuvo a su cargo la construcción del Monumento, nos suministró el material que atesora en sus recuerdos. Quiero recordar una “genial desobediencia” de San Martín: en Buenos Aires se producían serios conflictos por la imposición de la forma de gobierno monárquica; los principales opositores eran los caudillos de las provincias. Por ello, el Director Supremo, Rondeau,había solicitado que el ejército de San Martín volviera a la capital. El vencedor de Maipú estaba dispuesto a cumplir la orden, pero al tener conocimiento de los sucesivos alzamientos que sumían al país en la anarquía, creyó que su presencia sería inútil. Esta “desobediencia genial”, como repetidamente se la ha llamado, le permitió seguir su acción libertadora.
Sabía que su regreso significaría el fin de su obra americanista y, por otro lado, el ingreso a la guerra civil de su patria. Entre una y otra se decidió por la que había sido el norte de su vida militar: la liberación americana del yugo español. En la foto observamos una multitud agolpada en el Monumento- al año de ser inaugurado- al producirse la caída del Gral. Perón en septiembre de 1955, gentileza flia. Farello. Una vez más honramos al Padre de la Patria, a la defensa de la soberanía de estas tierras, a su calidad de estratega y a su inextinguible legado a los países de América del Sur.
Neuquén

Cuando nos aproximamos a fechas emblemáticas de la historia argentina, espontáneamente nos trasladamos a la historia local para indagar acerca de los efectos que tuvo en nuestra región. Hoy nos detenemos en admirar los honores que se le han rendido al Padre de la Patria, don José de San Martín.
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