Rencores que nos dividen
Víctor Corcoba Herrero, corcoba@telefonica.net
MADRID
Tenemos que salir de esta situación caníbal.
El rencor dejado por esas fuerzas mortecinas que nos dividen como jamás, están hallando un espacio productivo en un hábitat crecido de injusticias y en continuo trance de intereses.
A poco que ahondemos en nuestra propia historia, observaremos que la causa de cada persecución es el resentimiento, la falta de entereza y confianza.
Por otra parte, tenemos también que las mismas redes sociales suelen sobrealimentar los discursos de antipatía y enemistad, lo que genera un ambiente realmente terrorífico.
Ojalá aprendiéramos a ser más constructivos.
De igual forma desde las plataformas digitales, fomentaríamos una sapiencia de hermanamiento, que cuando menos nos ayudaría a mirar los diversos entornos con auténtica familiaridad. Indudablemente, sería un gran avance humanístico, avivar la mano tendida y superar ese sentimiento de hostilidad entre semejantes.