Caso Braian: testigos respaldan al acusado
Salas quiere declarar, pero lo hará más adelante.
Leonardo Petricio
NEUQUÉN (AN).- “Quiero declarar, pero más adelante. Hoy no estoy bien”, dijo ayer el oficial de policía Claudio Salas, acusado de matar de un tiro al adolescente Braian Hernández. Previamente sus defensores se habían esforzado por postergar la iniciación del juicio a partir de su presunta imposibilidad de concurrir, por un golpe sufrido el día anterior.
Pero la forense María Fernanda Herrera les derribó la estrategia, el proceso oral se puso en marcha y los camaradas del acusado –todos los testigos fueron uniformados–, particularmente quienes lo acompañaban en el patrullero la madrugada del hecho, lo favorecieron con sus versiones, apoyando la estrategia defensista (ver recuadro).
Los defensores por un lado y los querellantes por el otro jugaron con claridad sus cartas. Los primeros procurando demostrar que los jóvenes que viajaban con la víctima apuntaron con un arma a Salas, al chofer del patrullero Fabio Portal y a la auxiliar María Mardones y con ello justificar la reacción del imputado que, como ha reconocido, abrió fuego y los segundos intentando desvirtuar esa versión.
Habiendo confesado Salas la autoría del disparo mortal, sus defensores intentaron esgrimir que disparó ante la supuesta amenaza que significó la presencia de un arma de fuego en manos de la víctima. Sus compañeros declararon en función de ese argumento. “Vi que me apuntaban con un arma de fuego”; me quedé “helado y sin reacción cuando vi el arma apuntando hacia mí”; “fue la figura del caño, tipo revólver, que apuntaba hacia mí”, dijo Portal. Agregó que alguien sostenía ese arma, aunque no pudo distinguir a la persona.
El chofer dijo también que luego, cuando salieron detrás de los fugados que huían en la cupé Fuego, al llegar junto al rodado que se había detenido con dos personas en su interior, vio un arma “en la parte de atrás del auto, detrás del conductor”.
Similar fue el relato de Mardones en relación al tema del arma, que fue el central en debate. Al comentar el momento decisivo del hecho, cuando la Fuego pasó junto a ellos dijo: “cuando veo que adentro del auto nos apuntaban con un arma”; “no sabía qué hacer en ese momento, me quedé anulada”; “cuando me apuntaban sentí mucho miedo, temí por mi vida”.
También declararon el oficial subinspector Guillermo Franconi; el cabo Diego Nicolás Cerda; la subcomisaria Estela Mariana Chandía; el suboficial subinspector Wálter Jesús Francisco Calfuqueo; y el comisario Jacinto Herrera.
Hoy desde las 9 se cumplirá la segunda ronda de testigos, con la participación de los amigos de la víctima que viajaban en la cupé Fuego cuando lo mataron.