Cenizas

La inesperada explosión del volcán Calbuco cambió el eje, a pocas horas de las elecciones que hoy se realizan.Para el gobierno de Sapag, la transición política concluye con los comicios y la gubernamental comienza mañana.

Redacción

Por Redacción

DOMINGO A DOMINGO

La inesperada explosión de cenizas del volcán Calbuco de Chile cambió el eje de interés a pocas horas de las elecciones provinciales. No hubo cierre de campañas de los candidatos, el centro de atención se desplazó de la tierra al cielo y cotizó más la palabra de los vulcanólogos que la de los encuestadores contratados por los partidos.

Una curiosa coincidencia agrupa a los fenómenos naturales y a la política neuquina: hace cuatro años también se elegía gobernador, vice y diputados provinciales en medio de un episodio natural de similares características al actual.

«Estoy viviendo un déjà vu», confesó el gobernador Jorge Sapag en la intimidad cuando se encontraba, una vez más, al frente del comité de emergencia en Villa La Angostura, la localidad más castigada por las cenizas hace cuatro años. En aquella ocasión se registró una prolongada actividad en el complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle que, estimaron los especialistas, arrojó al exterior unos 1.500 millones de metros cúbicos de material pulverizado.

Frente al nuevo evento, la oposición pidió al gobernador que postergue el comicio, argumentando razones de seguridad, salud y otras propias de lo que genera la nube de ceniza volcánica.

El artículo 51 de la ley electoral provincial establece que el Poder Ejecutivo sólo puede suspender la convocatoria en caso de «insurrección, invasión, movilización de milicias o cualquier otro accidente o calamidad pública que las hagan imposible».

«Una suspensión de las elecciones podría generar un precedente muy grave, por eso quiero ser muy serio y profesional. Están todos los elementos dados para que la provincia tenga su día democrático el día pautado», fue la respuesta de Sapag el viernes, al momento de comunicar la decisión de seguir adelante con las elecciones provinciales, las primeras para definir gobernador del país.

Más allá de los problemas en las vías respiratorias, la irritación en los ojos y la picazón de garganta que provocan las partículas que desparramó el volcán Calbuco por la provincia, el debate originado para desactivar o no el proceso electoral tiene una lectura política.

Para los partidos de la oposición, postergar los comicios también representaba ganar tiempo de campaña, con la expectativa final de remontar puntos en el nuevo tiempo. Por el contrario, quitarle inercia electoral a un proceso que comenzó en el verano, equivalía para el oficialismo a seguir invirtiendo tiempo y recursos en la promoción de sus candidatos.

El gremio de los petroleros que conduce el dirigente del MPN Guillermo Pereyra agregó un insólito ingrediente a la jornada electoral con el lanzamiento de un paro de actividades para que los trabajadores puedan concurrir hoy a votar. Con efecto de replique inmediato, el sindicalista denunció una supuesta maniobra de YPF y candidatos del kirchnerismo para entorpecer el voto de los trabajadores del sector. La empresa dejó trascender que sólo envió una orden de servicio a las contratistas para que comuniquen la metodología resuelta para garantizar la continuidad de las operaciones el día de las elecciones.

Transición

Para el gobierno, la transición política concluye hoy y mañana comienza la gubernamental. Será extensa y más o menos ordenada, según el resultado de las urnas.

Sapag decidió realizar las elecciones en una fecha bien distante del calendario nacional. Es una estrategia característica del partido provincial que, en ocasiones, se siente más seguro construyendo cercos políticos para mantenerse alejado de debates nacionales, como la sucesión presidencial, aunque vale recordar que el MPN una vez se involucró en esa carrera de la mano del exgobernador Jorge Sobisch y obtuvo un resultado para el olvido.

De todos modos será difícil abstraerse de un año con agenda cargada de elecciones, algunas de nivel local de gran desafío, como las municipales que no tienen fecha pero serán las más importantes después de las que se celebran hoy.

Una definición tan anticipada del próximo gobernador al mismo tiempo plantea cierto riesgo porque mañana se inicia el recorrido hasta la finalización del mandato actual, lo que puede generar tensiones cuando hoy surja un nuevo actor político y comience a transitar hacia la alfombra roja.

Las finanzas provinciales afectadas por gastos que habitualmente se disparan en años electorales, el precio del petróleo que no ayuda, el sostenimiento del desarrollo de Vaca Muerta y las expectativas más cercanas de un arranque de la obra de Chihuido son algunos de los temas de agenda que quedan para el resto del año. De este conjunto de preocupaciones, la cobertura de los gastos del año está en lo alto de las inquietudes, admitió una fuente oficial.

Sapag quiere una transición con gobernabilidad y espera que el poder no sea tan volátil como las cenizas volcánicas. Pero, en definitiva, las dificultades futuras dependerán en buena parte del resultado de hoy en las urnas.

gerardo bilardo

gbilardo@rionegro.com.ar


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