Chatura y mediocridad



Bahía Blanca

Después de la historia de huelgas, tomas y protestas habidas en el Colegio Nacional Buenos Aires, sorprende que todavía se lo llame “un colegio de élite”.


Ratifica esta duda el hecho de que el padre de un alumno interrumpiera a los gritos la exposición de dos pilotos de la gloriosa Fuerza Aérea Argentina reclamando que “estaban adoctrinando a los alumnos”.


Los pilotos habían sido invitados para exponer sobre su experiencia personal en la guerra por nuestras Islas Malvinas.
Y así fue hasta que aparecieron las preguntas intencionadas y fuera de tema, que fueron respondidas de manera prudente por los expositores pero que no satisfizo a algunos y dio lugar a un revuelo que forzó la interrupción del acto.


El señor que los interrumpió debería saber que el adoctrinamiento es un proceso paulatino orientado a imponer creencias o doctrinas con el auxilio de la persuasión, la coacción y el tiempo, condiciones que no se daban en una sola charla.


Los alumnos mantenían activa su capacidad de análisis y crítica respecto de lo que escuchaban y podían aceptarlo o rechazarlo.
Ese reclamo fue una forma de tratar de idiotas a los alumnos del Colegio Nacional Buenos Aires, entre ellos a su propio hijo, asunto en el que tal vez tenga algo de responsabilidad personal.


La mediocridad y la chatura intelectual deberían disimularse con el silencio.
Es deber de toda persona honesta admirar y reconocer a los verdaderos héroes argentinos.

Humberto Guglielmin
DNI 10.401.180


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