Chávez, omnipresente en la cultura venezolana

Fue aprovechada por el gobierno de cara a las elecciones del 14 de abril.

Por Redacción

AP

Juan Ignacio Pereyra pereyrajuanignacio@gmail.com

CARACAS.– La política flota en cada esquina en Caracas y la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven 2013) estuvo a tono: por todos lados apareció el fallecido presidente Hugo Chávez, desde murales hasta libros propios, pasando por homenajes, gigantografías y folletos. El gobierno también aprovechó la oportunidad para desplegar su maquinaria en función de fortalecer al jefe de Estado interino y candidato oficialista, Nicolás Maduro, de cara a las elecciones del 14 de abril, cuando se elegirá al sucesor de Chávez. “La muerte del presidente convirtió una feria ya politizada en una plataforma para exaltar los logros de una revolución que se quedo sin su gran autor”, señaló el diario “El Universal”, crítico con el Ejecutivo. Más allá del sesgo que puede observarse en la prensa local –tal como sucede con los medios en Argentina– no hay dudas de la utilización de la feria como herramienta política y de campaña, algo que la oposición criticó en reiteradas oportunidades. En la inauguración, la semana pasada, Maduro le respondió al líder opositor, Henrique Capriles. Le dijo, entre otras cosas, que él no es homofóbico. Eso, después de haber insinuado que el principal rival del oficialismo era homosexual. Mientras el presidente interino daba un discurso político –y no literario– de fondo se imponía una imagen de Chávez leyendo “El origen de la pobreza de las masas”, de John Galbraith. En cada rincón, en cada charla, los chavistas redoblaron sus esfuerzos por refutar la muerte de su líder: “Vive y la lucha sigue. El está presente y lo sentimos en esta feria. Él venía con su energía y aún continúa. Está acá, recorriendo todos estos espacios con su sabiduría porque él es considerado el gran promotor de la lectura”, dijo Alberto Montenegro, de la editorial Vadell Hermanos. Se trata del sello que publicó por tercera vez “Un brazalete tricolor”, escrito por Chávez cuando estaba en la cárcel de Yare, tras haber encabezado el golpe de Estado del 4 de febrero de 1992 contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez. “Hemos vendido 3.500 libros en menos de siete días”, comentó Montenegro, que aseguró que fue el título más vendido de la Filven, por donde pasaron más de 100.000 personas durante la última semana, según los organizadores. Recorriendo los pasillos de la Feria, que terminó el miércoles, podía notarse que no había libros del novelista peruano Mario Vargas Llosa, de Andrés Oppenheimer ni tampoco de otros críticos al gobierno como los que publica la editorial venezolana Puntocero. Pero sí abundaban las obras que derraman loas sobre Chávez. Incluso, se repartían gratis libritos con el último discurso de Chávez, antes de viajar el 10 de diciembre a Cuba para operarse por cuarta y última vez. También se veía por todas partes “Las venas abiertas de América Latina”, el ensayo del uruguayo Eduardo Galeano, que se publicó en 1971 pero que se convirtió en un boom en 2009, cuando Chávez se lo regaló al presidente estadounidense, Barack Obama, durante la V Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago. En aquella oportunidad se ubicó entre los diez más vendidos en Amazon, donde no figuraba siquiera entre los 500 primeros. En medio de todo, los stands argentinos se las ingeniaron para marcar presencia, como las editoriales Bonsai, Albatros, Bonum, Homo Sapiens y Siglo XXI. “Esta feria tiene la energía de Chávez, indudablemente. La atmósfera es diferente a otras ediciones, hay una carga emocional muy fuerte. Se siente en todo. La gente busca de forma desesperada un libro de Chávez”, señaló Montenegro, que destacó que el fallecido mandatario “era un lector voraz, promovió mucho la lectura, marcó un antes y un después”.

Más de cien mil personas pasaron por la feria en la que Chávez fue el eje central.


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