Chile: la derecha en el peor momento

La renuncia de su candidato, Pablo Longueira, parece haber hundido las chances presidenciales del oficialismo, que intentará evitar el desastre en el Congreso.

Redacción

Por Redacción

SANTIAGO DE CHILE (DPA/AFP).- La derecha chilena, en el poder desde el 2010, enfrenta ayer su peor escenario electoral en medio siglo, después de que su abanderado, Pablo Longueira, renunciara por depresión grave a la carrera presidencial, donde la opositora y socialista Michelle Bachelet es favorita. “Es un tsunami, un terremoto, la oposición nos puede arrasar”, dijo sin matices el candidato a Senador por Santiago del oficialista partido Renovación Nacional, el alcalde José Manuel Ossandón. La crisis, desatada a cuatro meses exactos de los comicios presidenciales y legislativos de noviembre, obliga al oficialismo a lograr un consenso lo antes posible, como subrayaron sus líderes. Hasta ahora el candidato de RN derrotado por Longueira, Andrés Allamand, y la ministra Evelyn Matthei parece ser los más “presidenciables”. “Con esto, la derecha ya se olvida de la elección presidencial y a lo que debe apostar es a defender la elección parlamentaria”, que se realizará junto a las presidenciales, dijo el politólogo de la Universidad Diego Portales, Mauricio Morales. “Era altamente probable que Longueira perdiera ante Bachelet. Ahora, en una situación de crisis, aumentan las posibilidad de ella de ganar en primera vuelta”, señala de su lado Stephanie Alenda, socióloga de la Universidad Andrés Bello. La contienda electoral, que se lleva a cabo en medio de un apoyo de sólo 30% al gobierno de Sebastián Piñera, está marcada a fuego por el antagonismo entre quienes desean mantener el modelo neoliberal de desarrollo impuesto por la dictadura y los que buscan cambiarlo. Bachelet, quien gobernó entre 2006 y 2010 con las actuales reglas económicas y constitucionales, enarbola ahora propuestas para cambiar la Carta Magna, instaurar la educación gratuita y aplicar una reforma tributaria que mejore la distribución de la riqueza. La popularidad de Bachelet, que en las primarias de junio obtuvo más votos que todos los demás candidatos juntos, instaló la posibilidad de que la oposición obtenga una mayoría aplastante en el Congreso. Hoy, sin candidato y sin consenso ante las reformas al sistema político y económico, el oficialismo en crisis podría terminar con dos postulantes. En la prensa se mencionan como posibles candidatos de parte de la UDI a los exministros del Interior, Andrés Chadwick, y del Trabajo, Evelyn Matthei. En RN, en tanto, suenan Allamand o la senadora Lily Pérez. La crisis, ante la cual el presidente Piñera pidió “generosidad y grandeza, podría desencadenar no sólo una compleja negociación entre los partidos de gobierno, Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente, sino una ola de cambios otrora inimaginados. Finalmente, la ola de protestas en un país donde el 1% más rico acapara un tercio de la riqueza, coincide con una crisis en el oficialismo, ya golpeado por la baja popularidad del gobierno y la derrota en las municipales del 2012. Como nunca desde el retorno a la democracia en 1990, el modelo heredado por la dictadura se tambalea en todos sus frentes .


SANTIAGO DE CHILE (DPA/AFP).- La derecha chilena, en el poder desde el 2010, enfrenta ayer su peor escenario electoral en medio siglo, después de que su abanderado, Pablo Longueira, renunciara por depresión grave a la carrera presidencial, donde la opositora y socialista Michelle Bachelet es favorita. “Es un tsunami, un terremoto, la oposición nos puede arrasar”, dijo sin matices el candidato a Senador por Santiago del oficialista partido Renovación Nacional, el alcalde José Manuel Ossandón. La crisis, desatada a cuatro meses exactos de los comicios presidenciales y legislativos de noviembre, obliga al oficialismo a lograr un consenso lo antes posible, como subrayaron sus líderes. Hasta ahora el candidato de RN derrotado por Longueira, Andrés Allamand, y la ministra Evelyn Matthei parece ser los más “presidenciables”. “Con esto, la derecha ya se olvida de la elección presidencial y a lo que debe apostar es a defender la elección parlamentaria”, que se realizará junto a las presidenciales, dijo el politólogo de la Universidad Diego Portales, Mauricio Morales. “Era altamente probable que Longueira perdiera ante Bachelet. Ahora, en una situación de crisis, aumentan las posibilidad de ella de ganar en primera vuelta”, señala de su lado Stephanie Alenda, socióloga de la Universidad Andrés Bello. La contienda electoral, que se lleva a cabo en medio de un apoyo de sólo 30% al gobierno de Sebastián Piñera, está marcada a fuego por el antagonismo entre quienes desean mantener el modelo neoliberal de desarrollo impuesto por la dictadura y los que buscan cambiarlo. Bachelet, quien gobernó entre 2006 y 2010 con las actuales reglas económicas y constitucionales, enarbola ahora propuestas para cambiar la Carta Magna, instaurar la educación gratuita y aplicar una reforma tributaria que mejore la distribución de la riqueza. La popularidad de Bachelet, que en las primarias de junio obtuvo más votos que todos los demás candidatos juntos, instaló la posibilidad de que la oposición obtenga una mayoría aplastante en el Congreso. Hoy, sin candidato y sin consenso ante las reformas al sistema político y económico, el oficialismo en crisis podría terminar con dos postulantes. En la prensa se mencionan como posibles candidatos de parte de la UDI a los exministros del Interior, Andrés Chadwick, y del Trabajo, Evelyn Matthei. En RN, en tanto, suenan Allamand o la senadora Lily Pérez. La crisis, ante la cual el presidente Piñera pidió “generosidad y grandeza, podría desencadenar no sólo una compleja negociación entre los partidos de gobierno, Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente, sino una ola de cambios otrora inimaginados. Finalmente, la ola de protestas en un país donde el 1% más rico acapara un tercio de la riqueza, coincide con una crisis en el oficialismo, ya golpeado por la baja popularidad del gobierno y la derrota en las municipales del 2012. Como nunca desde el retorno a la democracia en 1990, el modelo heredado por la dictadura se tambalea en todos sus frentes .

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