Chile siempre estuvo cerca

Se viene Semana Santa y uno de nuestros columnistas te propone viajar al vecino país.

Por Redacción

Semana Santa

Yendo por tierra o por aire, de norte a sur, Chile ofrece una amplia gama de opciones para Semana Santa. Eso sí, según advierten operadores de turismo, hay que reservar lo antes posible: este año creció el interés del público por las ofertas turísticas en el vecino transandino.

JUAN IGNACIO PEREYRA pereyrajuanignacio@gmail.com

Pero, ¿qué hay para hacer del otro lado de la Cordillera? Mucho, pero vamos a enumerar algunos lugares. Tenemos el desierto de Atacama, en el norte del país, que es considerado el más árido del mundo. El Valle del Elqui, en el centro-norte de Chile, donde hay buen clima casi todo el año que aprovechan los hippies y los productores de pisco. En Chiloé no reina el buen clima (llueve mucho) pero sí se come muy buen marisco y, además, están las iglesias más lindas, de las cuales hay más de una decena que fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad. Que sea un fin de semana religioso no quita que haya gente que quiera aprovechar para hacer compras. En ese sentido, Chile es muy tentador. Electrónica, electrodomésticos o ropa, son más baratos, básicamente por los tratados de libre comercio que Chile tiene con los Estados Unidos, China y la Unión Europea, entre otros. Ojo: hay que tener en cuenta que los controles aduaneros ahora son más estrictos que un año atrás. A su vez, al comprar con tarjeta de crédito la recarga ahora es del 20 por ciento, aunque sobre el dólar oficial y deducible del impuesto a las ganancias. Las mejores ofertas se ven en Santiago, que brinda las comodidades de toda gran ciudad con las ventajas de su seguridad y organización. Además, las autopistas para salir desde la capital son muy buenas.

Es recomendable tener un GPS para orientarse más rápido y, además, así es fácil escaparse en el día hasta Valparaíso o Viña del Mar, dos rincones muy cercanos entre sí pero con un espíritu muy diferente: el primero es la bohemia y el desorden, mientras que el otro es el casino, la playa y el glamour. La lista de lugares es tan extensa como el gusto de los viajeros. Para cerrar elegimos otro destino, también de manera arbitraria: Mapu Lahual, tierra de alerces, una zona virginal casi a la altura de Bariloche pero sobre las aguas del océano Pacífico, en la provincia de Osorno.