Comisión del Senado recomienda avanzar con la suspensión de Dilma

Un nuevo revés sufrió la presidenta de Brasil. Ayer la Comisión de Impeachment del Senado recomendó, por una amplia mayoría, continuar con el juicio contra Rousseff. El plenario deberá votar el 11 de mayo si acepta o no lo solicitado por los legisladores.

Por Redacción

La comisión de impeachment del Senado brasileño recomendó ayer por holgada mayoría al plenario que someta a un juicio de destitución a la presidenta Dilma Rousseff, decisión que la suspendería transitoriamente de su mandato.

El pleno de 81 senadores deberá votar el miércoles 11 de mayo si acepta o rechaza ese parecer, que no es vinculante, pero marca el último paso formal antes de la decisión de someter a Rousseff a un juicio político y apartarla del poder por hasta 180 días mientras se tramita el proceso y llega la sentencia definitiva.

“La presidenta de la República será apartada de sus funciones temporalmente”, anticipó el senador socialdemócrata Cassio Cunha Lima (PSDB), uno de los impulsores del impeachment, luego de votar en la comisión.

Un total de 15 senadores votaron a favor de aceptar la denuncia y cinco en contra.

En una sesión más tranquila que las realizadas en la Cámara de Diputados, aunque no exenta de algunos cruces retóricos, los senadores dieron este viernes un veloz trámite al caso.

“Van a tomar el poder por el atajo, van a subir por la rampa de atrás, a entrar por la puerta del fondo del Palacio de Planalto”, denunció el senador Humberto Costa, líder del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff y su antecesor Luiz Inacio Lula da Silva.

La oposición acusa a la mandataria de haber cometido un “crimen de responsabilidad” al utilizar préstamos de bancos estatales para ocultar déficit presupuestarios en 2014 y 2015.

Diputados ya aprobó la continuidad del impeachment a mediados de abril por una aplastante mayoría, y desde entonces Rousseff pierde cada vez más margen para defender su mandato, previsto hasta fines de 2018.

Los sondeos coinciden en que estas podrían ser las horas finales del mandato de Rousseff, que denuncia un “golpe parlamentario” en su contra. Y los analistas ven pocas posibilidades de su eventual regreso a la presidencia tras el juicio.

“Vivimos un impeachment golpista. Está en juego una elección indirecta travestida de impeachment (…) Los que están usurpando el poder, el señor vicepresidente de la República, son cómplices de un proceso extremadamente grave”, dijo la primera presidenta mujer de Brasil, una exguerrillera de 68 años que fue torturada durante la dictadura militar (1964-1985).

“Soy la presidenta electa, no cometí ningún crimen y si renuncio entierro viva la prueba de un golpe, sin base legal, que tiene como interés enterrar las conquistas de los últimos 13 años. Resistiré hasta el último día”, prometió Rousseff al entregar 25.000 hogares para brasileños de bajos ingresos.

Si es suspendida, el vicepresidente Michel Temer, un exaliado del gobierno que se ha convertido en su principal enemigo, asumirá la presidencia de forma interina.

Michel Temer, quien ocupará la presidencia si suspenden a la mandataria.

Datos

“Rousseff dijo que el vicepresidente de la República será cómplice de un proceso extremadamente grave”.

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