Cómo fue la evacuación de la telecabina del cerro Catedral

Mucha nieve y un sol potente hicieron que el resto de los esquiadores y peatones no dejaran de disfrutar la montaña. Se revisará el daño y se reparará.



Góndola por góndola, los rescatistas bajaron de manera vertical a todos los que quedaron en la altura. Foto: Alfredo Leiva

Góndola por góndola, los rescatistas bajaron de manera vertical a todos los que quedaron en la altura. Foto: Alfredo Leiva

El alerta fue a las 11.40 de ayer. Cuarenta minutos después, un equipo de emergencia compuesto por 70 personas se disponían a iniciar la evacuación de 240 esquiadores y peatones. Durante cuatro horas se extendió el operativo.

Minutos antes del mediodía, un desperfecto mecánico se generó en la telecabina Amancay en el cerro Catedral, uno de los medios de elevación troncales, de los más utilizados, que parte de la base hasta la confitería La Roca, a 1.600 metros de altura sobre el nivel del mar.

Cada cabina recorre una línea de unos 2.070 metros y permite trasladar a cuatro pasajeros sentados.

“Se generó un problema mecánico en una de las piezas de la estación superior que dejó de traccionar y es la que hace girar el medio de elevación. Por eso, se activó el protocolo para bajar a la gente de manera vertical”, confirmó Marcos Barberis, jefe de Gabinete municipal presidente del ente fiscalizador del cerro Catedral (Eamcec) que supervisó todo el operativo. Aclaró que el hecho “no implicó riesgo alguno para las personas”.

Más allá del sobresalto que generó la evacuación de cada uno de los pasajeros, el centro invernal siguió funcionando como si nada hubiera pasado.

Arriba y abajo

80%
de los pasajeros evacuados de las góndolas de Amancay ascendían a la montaña; el resto regresaba.
90
centímetros de nieve están acumulados desde hace semanas en el sector intermedio de la montaña.

Con una temperatura de 2 grados y un cielo completamente despejado que amortizaron el impacto del desperfecto, el procedimiento –que involucró a patrulleros, mecánicos y personal de asistencia al turista de Catedral Alta Patagonia, junto a inspectores del Eamcec e instructores de esquí– arrancó a las 12.20 y llegó a su fin pasadas las 16.

Un patrullero subía hasta la torre, se enganchaba al cable que sostiene las góndolas y se extendía hasta la cabina. Una vez que lograba abrir las puertas, consultaba a la gente si estaba bien, cuántos años tenía y se los informaba acerca del procedimiento. Luego, procedía a colocarles los arneses y los bajaban a través de una soga. Cuatro personas los contenían y aguardaban abajo.

La telecabina fue instalada en el cerro en el 2005 y es uno de los medios troncales de elevación. Foto: Alfredo Leiva

“Había gente mayor, chicos, público de todas las edades porque es un medio que utilizan mucho los peatones. El esquiador volvía esquiando; el resto bajaba por las máquinas pisapistas (para 12 personas). De las 240 personas, estimamos que el 10% era esquiador”, indicó Barberis.

Detalló que las góndolas –colgadas de un cable– se descuelgan a la noche y vuelven a colocarse al día siguiente. “Las piezas son torneadas a medida. Esta pieza se colocó el 20 de junio, antes del invierno. Es nueva y vino de fábrica. Tenemos piezas de reemplazo que se podrían colocar en cuestión horas pero antes habrá que estudiar que pasó”, puntualizó Barberis.


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