Conflicto se extiende al Líbano



BEIRUT (Télam).- Familiares y amigos de libaneses secuestrados en Siria tomaron ayer de rehenes a decenas de sirios en el Líbano y vandalizaron negocios de sirios en Beirut, mientras que Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Arabes Unidos urgieron a sus ciudadanos a abandonar el Líbano ante “amenazas” a su integridad. La violencia en Beirut se desató luego de informes de prensa no confirmados de que varios integrantes de un grupo de peregrinos libaneses chiitas secuestrados por insurgentes en Siria en mayo murieron y otros resultaron heridos en bombardeos en dos ciudades de Siria, informó la agencia de noticias estatal libanesa NNA. Las tensiones mostraron con qué facilidad la guerra civil de 17 meses en Siria puede trasladarse a naciones vecinas como el multiétnico Líbano, que está fuertemente dividido entre quienes respaldan y quienes se oponen al gobierno del presidente sirio, Bashar Al Assad. El país, que resultó devastado por su propia guerra civil de 15 años, en la que Siria tuvo un protagonismo central, fue escenario de enfrentamientos entre partidarios y detractores de Al Assad en los últimos meses, sobre todo en la norteña ciudad de Trípoli. Los insurgentes sirios han adoptado una nueva táctica de secuestrar a ciudadanos de países aliados de Damasco, como los 11 libaneses chiitas capturados en mayo cuando volvían de Turquía vía Siria o 48 iraníes apresados este mes cerca de Damasco. Los rebeldes sirios son en su mayoría musulmanes sunnitas, mientras que Al Assad y su círculo íntimo son alawitas, una rama de los musulmanes chiitas. Uno de los rehenes libaneses, Hassane Salim al-Mikdad, apareció en un video en el que dice ser miembro de Hezbollah, el movimiento islamista libanés aliado de Siria e Irán.


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