Consecuencias para Francia de la pérdida de su triple A

Redacción

Por Redacción

La pérdida de la triple A de Francia podría tener consecuencias en cadena, pero todo dependerá de la reacción de los mercados de obligaciones en los próximos días.

ESTADO

Las condiciones de financiación del Estado francñes corren el riesgo de endurecerse, es decir, las tasas a las que tome prestado para financiar su deuda, actualmente de 3,2% para las obligaciones a 10 años, deberían aumentar. Cada alza de un punto porcentual de estas tasas equivale a unos 3.000 millones de euros de coste adicional (unos 3.900 millones de dólares).

Una situación complicada para París, que prevé solicitar a los mercados en 2012 unos 179.000 millones de euros.

ADMINISTRACIONES LOCALES

Ninguna administración local podrá conservar su triple A tras la pérdida de esa nota a nivel nacional, puesto que buena parte de su presupuesto procede del Estado. Por lo tanto, estas administraciones deberían tener más dificultades para encontrar financiación para sufragar la construcción de una carretera o de un museo, por ejemplo.

EMPRESAS

La empresas sufrirán, en primer lugar, por la degradación generalizada del contexto económico, lo que pesará en las cifras de facturación. Eso les llevará a posponer inversiones y contrataciones.

Su actividad también se verá frenada por un abrupto estancamiento del crédito, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas, que tendrán muchas dificultades de financiación para continuar su actividad. Los grandes grupos franceses, que obtienen la mayor parte de sus beneficios fuera de Francia, pueden encontrar otras fuentes de financiación en el extranjero.

Las grandes compañías públicas, como EDF (electricidad) o Aeroports de Paris (servicios y gestión aeroportuaria), verán en lógica degradar sus notas, puesto que el Estado es accionista, con una consecuente debilitación financiera. Sufrirán, además, el descenso de pedidos públicos.

BANCA Y SEGUROS

Con la degradación de la nota de Francia, la de los bancos también bajará, aumentando el coste de su refinanciación. Eso supondrá menos créditos a particulares y empresas y, a la vez, más caros, especialmente los préstamos inmobiliarios.

Para las compañías aseguradoras, el efecto del alza de las tasas de las obligaciones soberanas francesas debería ser nulo, salvo si estas compañías detectan una fuerte descenso de las aportaciones sobre los contratos de vida. En ese caso, necesitarán liquidez y se verán obligadas a vender a pérdida sus obligaciones.

En cambio, si la recaudación es satisfactoria, las compañías podrán mejorar la remuneración de los contratos de seguros de vida en euros.

La degradación de las notas de varios países europeos podrían, no obstante, desestabilizar el sector asegurador.

PARTICULARES

Si las tasas aumentan con fuerza, el sobrecoste para el Estado y las administraciones locales deberá ser financiado, de ahí el riesgo de un importante aumento de los impuestos o de nuevas medidas de austeridad presupuestaria.

El deterioro de las condiciones de financiación y del entorno económico para las empresas puede tener un impacto en sus inversiones y, por lo tanto, en el empleo.

Los bancos se volverán más cautelosos, con lo que podría producirse una bajada del crédito, especialmente el inmobiliario.

La pérdida de la triple A también puede tener consecuencias más indirectas. Por ejemplo, los viajeros podrían pagar más caro sus billetes de tren si la compañía ferroviaria queda afectada por la decisión de las agencias de calificación, ya que debería pagar más por financiarse en los mercados.

AFP


La pérdida de la triple A de Francia podría tener consecuencias en cadena, pero todo dependerá de la reacción de los mercados de obligaciones en los próximos días.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora